TIC, TAC, TIC, TAC Cuando nací mi cabeza y mi corazón se hallaban próximos, tan próximos que era imposible distinguirlos. No acertaba a saber si sentía lo que pensaba o pensaba lo que sentía. Para no confundir los latidos con los devaneos de alguna neurona loca acercaba la cabeza al pecho y me quedaba oyendo los bombeos de mi corazón ligero tic tac tic tac... Era fabuloso poder ir de aquí a allá huyendo de la sensatez con mi cabeza y mi corazón unidos. Pero el tiempo me cambió, mi cuerpo fue creciendo, mi cuello se irguió para alejar mi cabeza de mi corazón. Ahora los sentimientos y la razón no se conocen, por razones de altura dejaron de mezclarse. |
TIC, TAC, TIC, TAC (Sonia Martínez Requejo)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Tan importante es aparecer como darse por desaparecido. Tan importante es difuminarse en el aire fresco de la mañana, que levantarte de madr...
-
Y esto que os digo ahora, ha pasado muchas veces a lo largo de la historia y por tanto, no puede ser achacable a una simple casualidad. Y e...
No hay comentarios:
Publicar un comentario