La reflexión del día consiste en:
"Te coges un huevo y te lo retuerces hasta su máxima expresión, después te lo pellizcas hasta la extenuación y si sientes y emites un aullido de dolor, es que sigues vivo"
Ahora estoy de regreso. Llevé lo que la ola, para romperse, lleva -sal, espuma y estruendo-, y toqué con mis manos una criatura viva; el sil...
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