LLOVÍA...

 



 

Quizá lo nuestro estaba escrito,
¿quizá era al final del primer capítulo?
o ¿era al final del prólogo?
y es que no hay historia sin otra historia,
hubo sensaciones, 
hubo posibles y posibilidades,
hubo mares de sentimientos,
hubo subidas de autoestima,
pero también hubo... demasiados imposibles,
demasiados obstáculos, fronteras, barreras,
falsos pasaportes, viajes sin sentido,
paseos alucinantes...
y siempre llovía, llovía sobre la piedra,
llovía en los soportales,
llovía en los subterráneos,
llovía dentro de nuestras neuronas,
y llovía y seguirá lloviendo...

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