PESADILLAS


 Se me mezcla el deseo de tenerte,

con la música que suena al fondo de nuestra vida

y bajo los efluvios de la luna

me emborracho con la suma delicadeza de tus labios.

Se mezclan pensamientos y deseos,

y todo al final, se enturbia 

y se altera como un monstruo de dos cabezas

y me acaba subiendo tanto la temperatura,

que me salen ampollas, vesiculas y fístulas,

y por fin,

me quedo suspendido entre mis telarañas,

y doy vueltas y me enredo más con ellas,

y cuando estoy a punto de gritar, socorro,

acude en mi ayuda,

 el despertador de la mesilla.

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NADIE APRENDE A VOLAR (José María Zonta).

Nadie aprende a volar hasta que inventa un cielo.