Te busqué,
te juro que te busqué,
te busqué bajo de las piedras,
excavé túneles en el tiempo
me subí a las ramas más altas de los árboles,
y no te encontré.
Ni siquiera intuí el caminar de tus pasos
ni percibí la sombra de nuestro pasado,
y cuando llegué al punto más alto del cielo,
pude ver que todo lo que me rodeaba,
eran desiertos en medio de la nada
y entre todos ellos,
estabas tú
y como un espejismo en medio de mis recuerdos.
Y te juro que te busqué,
te busqué en otros cuerpos ajenos,
en cuerpos que vivían de noche,
y jugando a que algún día y por fin...
el azar me diera su mano,
pero te juro, que no te encontré,
les faltaba tu sonrisa,
y la cicatriz que tapabas con el pelo,
y el dulce aroma de tu aliento,
y la extrema ternura de tu mirada,
y no, no eras tú,
nunca volviste a ser tú,
pero que conste...que te busqué,
y hasta volví al mismo sitio,
y en el mismo mes y en el mismo día de aquél verano,
y llovía igual que aquella tarde,
el faro emitía los mismos destellos que antes
el pinar ahora,
estaba a punto de cerrar por defunción,
el mar rugía como más cabreado
el cielo seguía igual de encapotado
pero faltabas tú y la brisa acariciando tu pelo.

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