LA CALMA Y LA TORMENTA

 



El problema es...
es que tú eres la calma
y yo la tormenta,
además y en este caso, 
no hay calma después de la tormenta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

DUDAR

  Cuando uno duda está muy bien que dude hay que dudar de todo de lo que viene, de lo que se va, de lo que permanece y de lo que pasa a larg...