TÍA GUAY


Pregunta pertinente:
Amiga mía o mejor dicho antigua compañera del trabajo, si de aquellas en que en teoría eras "mi compañera de trabajo", no fuíste capaz de brindarme un gesto solidario de apoyo, ¿qué te voy a pedir ahora? y entonces la pregunta se convierte en impertinente y porque de clara que es su respuesta, hasta resulta ser agresiva. La respuesta de por sí hace daño. Qué época más mala la mía, la de aquellos tiempos, en que me sentía profundamente inseguro y una palmadita en la espalda en señal de apoyo, de aquellas me hubiera llegado (ahora no, ahora no quiero palmaditas de nadie). Pero no, te pusiste de perfil y yo voy a lo mío. Y así fue, fuíste a lo tuyo y así me dejaste más que claro, que una cosa es ser compañera de trabajo y otra muy distinta, es ser compañera solidaria. La solidaridad se demuestra andando o se demuestra con hechos. Mira, ha pasado media vida y veo que sigues igual, pegando el pego y pareciendo una tía guay, que se enrolla muy bien y que vende muy bien su producto. Muchos tatus, muchos zarcillos, pendientes, pulseras y todo el resto del equipo, que te hacía y te hace parecer una persona guay. Guay y ¿cual es el concepto de persona guay?.

Con el paso del tiempo me he dado cuenta que hay personas que nunca dejarán de ser personas y que hay otras, que en cambio dan el pego y que esa apariencia de persona enrollada, les dura muy poco y porque al mínimo obstáculo que encuentren en su camino se les verá el plumero que siempre tratan de esconder. Y eso es ser una persona guay, que no vale un pimiento como persona pero que aparenta lo contrario. En realidad no son personas y son personajes de una obra que ellos mismos se han creado y donde serán protagonistas de su propia y mísera mediocridad. Pero ¿como doy a darte mi apoyo? o acaso no eres capaz de ver que si te apoyo me dejarán de lado (sé que pensaste de aquellas). Pues claro que lo veo, pero en esta vida hay momentos donde hay que mojarse por algo que en principio se llama, compañero de trabajo.

Ya está. Ya está hecho. Además, han pasado tantos años que no sé que hago yo aquí recordando hechos tan pasados. Sinceramente hace muchos años que ya me habría olvidado de tus huesos, pero coño el puto feisbuk de los cojones te hace recordar personas que ya fueron olvidadas. Y hoy salías tu en una foto, toda guay
y con una frase guay de las tuyas y veo que tienes tu pequeño coro de seguidores, 3 o 4 que ejercen de palmeros y que siempre te recuerdan lo guay que eres. Lo mismo, lo mismo de siempre y nada ha cambiado bajo este cielo azul.

























No hay comentarios:

Publicar un comentario

Julia Uceda