GRUPOS QUE SE DEDICAN A EXALTAR LO SUYO

 

Veo al mundo desde éste pequeño pueblo en donde vivo (7.000 habitantes) y a veces, se me cae el alma al suelo. A lo mejor influye que éste pueblo es demasiado pequeño y que también vivo en una diminuta Isla de 90.000 habitantes en invierno (en verano se cuadriplica) y eso me hace sentirme más pequeño todavía. Somos Isla, somos pequeños en número y a veces creo que también lo somos en cerebro y porque al principio de llegar aquí, ves que la gente de aquí viste muy libremente y como no van de traje ni de etiqueta, llegas a pensar que también son muy libres de ideas y pensamientos. Y que en parte lo son, pero desde luego no lo son tanto como el principio te parecen. Son peculiares y son muy suyos, pero que nadie se crea que son una avanzadilla del progreso. Y sé que hay de todo un poco y que también  hay retrógados como en todos los sitios. Lo que a ellos no les gusta de ellos mismos, se lo atribuyen al aislamiento que han sufrido desde tiempos ancestrales y si son cerrados es porque son desconfiados con los forasteros que van llegando y que duran en la Isla más o menos lo que es un año de media. Y salvo alguno como yo y por supuesto algunos otros, que ya llevo 20 años, la mayoría de los forasteros que aterrizan en ésta diminuta Isla, duran un año como mínimo y cuatro años como máximo y entonces ellos, ven pasar un desfile de gente que está deseando irse de aquí y porque ya venían con esa idea. Y eso les hace desconfiar de los forasteros. Pero bueno, ellos tendrían que mirar que hay otros tipos de forasteros que están deseosos de integrarse y yo podía ser uno de ellos, pero no lo soy. Y no me integro, porque esté pensando en irme de ésta Isla, si no que es por otra cuestión muy diferente. Hay costumbres que tienen los de aquí, que son tan infumables como las que tienen en otros sitios de la Península o del mundo. Empezando por los bailes regionales y que ya bailaban sus tatarabuelos supongo que con taparabos, pero en mi caso que lo bailaran sus tatarabuelos, me importa una mierda. O sus penosos cánticos regionales, que son para llorar en grupo y para después, no levantar cabeza y declararte como deprimido para el resto de tus días, pues me pasa exactamente lo mismo que con los bailes. O sea ni los unos ni los otros. Penosos y deprimentes, era mi versión de los hechos. Pero claro eso no se le puede decir y porque eres un puto forastero que no tiene ni puta idea de sus costumbres ancestrales. Pues algo o mucha razón tienen sobre esto, pero yo sigo pidiendo e insisto en ello, que nadie me someta a semejante tortura. Y además les dices algo de esto que he dicho y cierran filas entre ellos y simplemente te ponen a parir y desde todos los ángulos posibles e imposibles.

Yo hace como unos 10 años me pasó que no sé como llegué a entrar en un grupo defensor a ultranza de sus costumbres y claro salía un video de unos tíos y tías menorquinas bailando en grupo uno de esos bailes y de broma y con cierta sorna comenté que parecía que les habían metido por el culo una escoba y que por eso bailaban todo tiesos y almidonados. Pues no sabéis la que me cayó encima, que si era un irrespetuoso de mierda, que si no tenía ni puta idea de como es el baile tradicional menorquín (Y eso era una verdad como un templo) y esto fue lo más suave que me dijeron y porque a partir de ahí, entraron en una fase llena de improperios y repleta de los peores insultos y por supuesto, con los peores deseos hacia mi persona. Y vete de aquí, si no te gusta como somos. Y yo pensando que lo que no me gusta de vosotros son esos cánticos y bailes que dan más pena que gloria. Desde luego el humor, no era su fuerte. Y hasta durante un tiempo me hicieron un seguimiento sobre lo que decía en las redes. Me persiguieron por las redes, se metían conmigo y aunque hablara de otro tema que no tenía nada que ver con su puto baile, ellos iban igualmente a por mí. Cerraron filas y fueron a por mí. Y hasta que por fin se aburrieron, pero señores había pasado todo un año. Y yo visto lo visto, les contesté el primer día e intentando explicar que era una broma y que no tenía que tener más importancia, pero como ellos seguían en su furibundo ataque hacia mi persona, al segundo día no les contesté más y porque pasé definitivamente de ellos. Había una tipa que era nazi pero nazi y proponía que ellos tenían que saber mi dirección y para esperarme a la puerta de mi casa y molerme a palos. Menos mal que el resto del grupo no eran tan nazi como ella y pronto le dejaron de hacer tanto caso.

Lo que ellos no sabían, pero tampoco me lo dejaron explicar.  Es que yo nunca aguanté la música y los bailes regionales, ni en Galicia, ni en Andalucia, ni en cualquier sitio que hay alrededor del mundo. Y puede que sea porque simplemente no me gustan o que de pequeñito les cogí manía o vete tu a saber porque fue y porque tengo todo el derecho a que no me gusten y porque para mí son una auténtica tortura física y psíquica. Pero en éste caso mi fallo fue meterme en la boca del lobo e intentar explicarle por que no me gustaron los dientes y muelas de su puta boca.

Y uno va aprendiendo de éstas cosas y nunca más se me ocurrió hacer una gracieta sobre una tradicción en un grupo amante y forofo de la tradiciones. Ni una gracia, ni un comentario, ni un me gusta o un no me gusta y el silencio se hizo conmigo. Más tarde y puede que dos años más tarde, el grupo acabó desapareciendo y es de suponer que fue debido a su puto aburrimiento. Y lo digo sinceramente, nunca a lo largo de mi vida, he visto gente tan aburrida y a la vez, tan susceptible y tan exaltada.













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