Ésta fue la playa donde me crié. La playa de Samil de mi Vigo natal. A menos de un kilómetro veraneaba todos los veranos y de finales de Junio a finales de Septiembre. Fueron los veranos más inolvidables de mi vida y por supuesto, nunca serán borrados de mi memoria. De aquellas (ésta foto es de aquellos tiempos, sobre 1.960) se puede intuir un maravilloso pinar justo por detrás de la playa y aún no estaba construído esa especie de muro de cemento de contención y sobre el que se construyó un paseo y por supuesto, también sería de cemento y porque se hizo cuando el cemento era el rey de la selva y donde sí o sí, siempre tenía que estar presente. Cuantas cosas acabó jodiendo el cemento y porque como les pasa a todas las modas, siempre acaban pasándose de la raya y lo cubren casi todo con su mierda. No soporto las modas y sus putas consecuencias que suelen ser demoledoras y que además, no suelen tener solución. Incontables partidos de fútbol jugados sobre la arena mojada y durante la marea baja. Cuantos paseos me daba con mi perro y tirándole palos para que corriera tras de ellos. Cuantos paseos cogidos de la mano, me dí con mi primer amor. Cuantas ideas se me ocurrían en esos largos paseos y como intentaba poner en orden todos mis sentimientos, que me traían medio loco y porque el amor estaba llamando a mi puerta y yo lo dejé entrar en mi vida y es más, yo también llamé a la puerta de ella. De aquellas iba gente a la playa, pero yo no la recuerdo masificada, pero claro estoy hablando de hace 65 a 60 años y en esas épocas no se iba tanto a la playa como se va ahora. Aparte que la ciudad de Vigo y como mínimo, ha duplicado su población. Hasta ese edificio que está a mano derecha y por su parte de atrás, llegaba el tranvía y era su última parada. Ese edificio se llamaba "El Balneario" y nunca entendí porque se llamaba así y porque de Balneario no tenía nada, ni baños, ni termas, ni aguas sulfurosas y la única agua que había, era la que se vendía en botellas. "El Balneario" también era muy conocido por los bailes que allí se organizaban o eso decían algunos y porque yo no me acuerdo de ninguno. También se puede observar que era el único chiringuito que había en toda la playa. El mar como se puede observar era azul verdosa y bastante transparente.
Ësta última foto es de ahora. Se puede ver el muro de cemento con su paseo de mierda y como ese muro se comió media playa y aquél inmenso arenal se quedó en una franja de arena. En ésta foto el Pinar no se ve y porque algo queda de él, pero sólo queda algo y porque entre nuevos chiringuitos de playa, parkins de coches...poco a poco, se fueron comiendo aquél hermoso Pinar, que nos cobijaba con su buena y amable sombra.
Lo peor que te puede pasar es volver a los sitios donde fuíste feliz y allí darte cuenta
que nada es como antes. Y es mucho mejor intentar retener tus viejos recuerdos y así evitas tener que sufrir una de las peores decepciones que tendrás en tu vida. Y es otra playa, y es otra arena y es otro mar y del pinar mejor ya no hablamos. La última vez que visité ésta playa de Samil fue hace 30 años y ahí decidí que sería la última y porque se me cayó el alma al suelo.


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