Creo que ya le he visto varias veces los dientes a la muerte, que por cierto debía ir al dentista, tiene varios dientes con caries, pero gracias a esos vericuetos que dejan las caries, es por donde siempre me escapo. Y suena exagerado y suena a película de malos. Pero bueno así es la vida, a veces se asoma la negrura de las sombras y tú la ves y dices, ¡qué bonito día de sol hace hoy!. Pero es mejor así, está bien engañarse a si mismo y en según que casos.
Claro que si ya estuviera muerto, no podría contaros las tonterías que escribo. En el otro lado no hay Internet, ni libros de papel, hay solo leña para calentar la caldera y mucho trajinar de dientes, mucho tío temblando de miedo y esperando su turno. También hay mucho del otro trajinar, del que suena a malo, del que disfrutamos tanto, del que huele a sexo y a despiporre. Es lo que me atrae más del Infierno, sus orgías pantagruélicas y sin límites.
Por eso no tengo tanto miedo a la muerte y además como siga así, así de escaso en cuanto al sexo, voy a ponerme de primero en la fila de la muerte. Y cuando llegue ese momento, entonces si que va a explotar la Caldera del Infierno, me voy a follar hasta a los angelitos negros y el Demonio que prepare su culo negro, se los voy a poner como la bandera japonesa o como un tomate. Desde luego méritos para irme al Infierno si que tengo.
Claro que si ya estuviera muerto, no podría contaros las tonterías que escribo. En el otro lado no hay Internet, ni libros de papel, hay solo leña para calentar la caldera y mucho trajinar de dientes, mucho tío temblando de miedo y esperando su turno. También hay mucho del otro trajinar, del que suena a malo, del que disfrutamos tanto, del que huele a sexo y a despiporre. Es lo que me atrae más del Infierno, sus orgías pantagruélicas y sin límites.
Por eso no tengo tanto miedo a la muerte y además como siga así, así de escaso en cuanto al sexo, voy a ponerme de primero en la fila de la muerte. Y cuando llegue ese momento, entonces si que va a explotar la Caldera del Infierno, me voy a follar hasta a los angelitos negros y el Demonio que prepare su culo negro, se los voy a poner como la bandera japonesa o como un tomate. Desde luego méritos para irme al Infierno si que tengo.
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