Para mis gatas, para mis putas,
para mis mulatas en las esquinas paseando la minuta,
todo el rato paras vosotras,
nunca me sentí sola porque estábamos juntas.
Nadie recuerda el instante en que comenzó a existir, ni qué oscuridad precedió a la primera conciencia. La vida sucede sin pedir permiso, ...
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