En esto que hablamos
no hay buenos y no hay malos
y porque simplemente, los hay peores
hay gente amorfa que tiene la sensibilidad del plástico
que cuando te dicen que te aman
no sabes a lo que te estás arriesgando
y porque a veces ese amor
te acabará matando.
Ellos hablan sabiéndolo todo
y dicen lo que tienes que hacer
y lo que no tienes que hacer
ellos mandan y tú obedeces
ellos te insultan y tú se lo agradeces
y cuando ven un púlpito se suben a él
y querrán convencerte que eres libre
y te lo dicen con el látigo en la mano
para ellos la libertad
es su libertad
y esa nunca será tu libertad.
No eres de su élite
no miras con tanto desprecio
no odias como ellos
no denigras al más débil
y por mucho que hagas
nunca serás de su calaña.
Tú estás para servirle
y para obedecer sus órdenes.
Ellos son los putos amos
y tú y como mucho
serás un siervo más a su servicio.

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