O SE ME QUIERE O NO SE ME QUIERE

 

A veces pasa y pasa que en esas veces le abres la puerta a alguien que hace mucho tiempo que no ves y ese alguien fue un gran amigo y no sabes muy bien si lo sigue siendo y que viste por última vez hace 20 años y por mi parte y creo que por la de él, fuímos perdiendo el contacto pero por falta de datos telefónicos y porque por ejemplo, yo había cambiado de teléfono y en esa maniobra de pase de datos, se me habían borrado algunos números de teléfono y entre ellos estaba el de él. Y vivíamos a 1.000 km. de distancia y además, yo me acababa de ir a vivir a la Isla de Menorca y ese distancia había aumentado. Total que desde esas fechas, no volví a ir por mi Galicia natal y como él seguía viviendo allí, mi idea era visitarlo cuando me pasara por allí en uno de esos viajes y que por diversas circunstancias, al final no lo hice. Aunque hay que decirlo todo y la última vez que nos vimos, percibí que había algo raro en el ambiente. Como una cierta desconfianza o como un cierto desasosiego algo incómodo pero no del todo, pero no dije nada y porque pensé que a lo mejor era yo el que desconfiaba y sin saber porqué. Pero claro, más tarde y pasados unos meses o quizás un año, pensé en que éste tío no me llama y yo no puedo llamarlo y porque he perdido su número e intenté volver a conectar con él, por las redes, pero no estaba en ninguna y ese camino también se había cerrado. Meses después seguí buscando y ésta vez indagué por internet o por Google y el mismo resultado que mi búsqueda anterior o sea, nada de nada. Varios años más tarde, pedí esa información a algunas personas que fueron comunes a los dos y tampoco y porque hacía años que no lo veían y tampoco sabían nada de él.

Y así fueron pasando años y más años y no había ninguna forma de llegar a él. Y ahora y hace unos meses y gracias a una amiga común por fin conseguí su teléfono. Y hablamos y nos escribimos y bueno y eso hicimos y poco más. La idea de él, era que nos volviéramos a ver pero sin hacer grandes alardes sobre nuestra anterior amistad o sea hacer un encuentro de perfil bajo y ya veríamos como nos iría la cosa. Y mi idea era completemante distinta a la suya y porque durante estos 20 años, yo me había comido el coco y mucho y por sentirme culpable de nuestra separación y porque yo sabía que había fallado repetidas veces. Estaba pasando una época dura y en cambio de ir apuntalando mis mejores amistades y de alguna manera apoyarme en ellos, pues hice lo contrario y así me fuí dejando llevar por mis circunstancias personales. Entré en una época de ombliguismo personal o lo que es lo mismo, no era capaz de ver más allá de mi propio ombligo. Y así era la visión que de aquellas tenía del mundo y si permaneces durante un tiempo en ese estado anímico, pues sin darte cuenta vas entrando en una depresión cada vez más profunda. Y yo deprimido no soy nadie o eso pensaba en aquél momento y en consecuencia, me fuí aislando cada día un poco más y más y más...y me duró aquella puta crisis unos 3 años más o menos. Pero eso sí, en todo ese proceso nunca dejé de persistir en la idea de volver a estar con él.  Y creo que a partir de ahí, empecé a idealizar demasiado aquella relación de amistad.

Y poco a poco lo fuí poniendo en un pedestal y yo mientras tanto, fuí bajando escalones en comparación con él y eso es tan peligroso y tan dañino que de cada vez  me iba sintiendo más bicho y peor persona. Después hubo unos años donde ese tema se quedó enquistado y porque había llegado a la conclusión de que poco se podía hacer, aunque yo sabía por mis adentros, que algún día nos volveríamos a ver.
Y ahora y hace 4 meses volvimos a hablar entre nosotros y precisamente hablando con él me iba dando cuenta que estábamos a dos niveles muy distintos y porque por mi parte era como si estuviera tocando el cielo y por la suya todo era demasiado frío y comedido y ya veremos lo que pasa y el poco a poco estuvo siempre en su boca y en cambio yo, estaba como poseído y de contento y de feliz que estaba. Y el tema era que yo sabía perfectamente como funcionan y como acaban todas estas historias de éste tipo y con ese clara y contundente diferencia de como la sentía yo y de como la sentía él. Son diferencias incompatibles y además, no tienen ninguna solución. Lo mejor es dejarlo ir y hasta aquí llegamos compañero. Y es que es una situación tan desigual que si la fuerzas mínimamente acabará fatal. Yo, en cuanto ví que podía ir por ahí, pensé que ese no era el camino más correcto y sobre todo no lo era para mí y por las ganas y por el  entusiasmo que había depositado en éste asunto y por encima de todo lo demás, que había depositado en él. Y ahora mismo estoy a un sólo paso de dar carpetazo al tema. Mañana se lo diré definitivamente. La verdad es que no me veo pidiendo permiso para dar otro paso en los sentimientos que tengo hacia él y ya tengan una parte idealizada o que no la tengan y porque el tema para mí está demasiado claro, o se me quiere o no se me quiere. Y punto y pelota. Y no hay más.























No hay comentarios:

Publicar un comentario

ESCALERAS QUE LLEGUEN AL CIELO

Cambio mis viejas historias por tus hermosos cuentos o mis viejos cuentos por tus pequeñas historias, no importa el orden, ni la suma... ni ...