¡QUÉ TIEMPOS AQUELLOS! (Poema)

No te conozco,
yo en cambio pienso que te conozco,
y cuando en realidad,
yo te conocí aquél día,
y era un día nublado de verano,
¡qué tiempos aquellos!,
tiempos ya muy lejanos,
y por el medio ha pasado la locomotora que carga con los años,
los años que no perdonan,
los años que enlentecen los pensamientos,
y que te hacen perder y poco a poco, la memoria,
y en eso años han pasado malas y buenas películas,
películas de terror y miedo,
películas de risas y de lágrimas,
y con distintos epitafios,
y a lo largo de esos años,
 cada vez que lloré,
lloré entre tus manos
y apoyé mi cabeza en tu regazo,
sí, yo vi tus ojos tantas veces,
que con el paso del tiempo,
se fueron deslustrando,
pero sentía tus lágrimas de plata,
y como se juntaban con las mías,
y notaba que juntas las dos, se reían,
si, siempre vi tus ojos,
y los vi cuando oscurecía el día,
o cuando la noche extendía su velo negro,
y yo me encontraba a solas,
a solas y con mi miedo,
miedo a perder lo que tenía,
miedo a ser un don nadie,
miedo a perderme dentro de mis océanos de dudas,
y entre los recovecos de mis debilidades,
y tuve miedo,
miedo a lo desconocido,
y se que tú ahora,
sólo eres un espectro,
un espectro de aquella mujer que conocí aquél día,
aquél día nublado de verano...
y hace tanto tiempo de ello,
que apenas tengo ese recuerdo,
 ¡pero que pena de aquellos tiempos!,
y no sabes como y cuanto, los echo de menos...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

No te preocupes dulce criatura

  No te preocupes dulce criatura todo nos irá bien. Largo ha sido el camino, pero más larga es la desilusión que atrás hemos dejado parecen ...