Me marea todo, me marean los datos, me marean las cifras, me marea el día que hace, me marean las repeticiones y sabiendo que son simples repeticiones, en fin, a veces me marea la vida y me cago en mis muertos, porque no tengo pastillas para ese tipo de mareo. Buen comienzo del día y eso es empezar con un pie en el suelo y el otro no saber donde ponerlo, pero bueno, ya tengo dicho y recalcado, que no todos los días son iguales. Hoy asoma el realismo y solo salen números y cifras y como no, unas buenas sobredosis de preocupaciones, que estaban latentes y bien escondidas y algún día tenían que salir y ellas escogieron el día de hoy.
Por cierto, día negro donde los haya, día de viento suavizado y todo se cubre de gris nube y mientras yo, intento recomponerme ante tanto realismo desangelado. Y hoy me acuerdo de Lovecraft, aquél visionario que jugaba con la maldad de lo humano y puede ser por el día que hace o puede ser porque mis pensamientos se tiñen de negro...Pero bueno, no nos salgamos por la tangente y porque en realidad, no es para tanto, pero lo que sí es verdad, es que a veces me gusta jugar con mi vena melodramática y al final acabo, asquerosamente ñoño y grimoso.
Y la pregunta es: ¿y un día así, tiene jugo?, pues para los que se visten de gris, lo tiene y para los que nos disfrazamos de camaleones y porque nos sale de los cojones...un día así, puede ser peligroso y porque corres el peligro de ser absorbido y al final puede que te conviertas, en un hombre gris y en plena simbiosis con el tono vital del día. Y son las 10 de la mañana y tengo que tener mi flexo encendido y porque la mano negra del día alcanza hasta éste rincón desde el que escribo. Y quizá a lo largo del día, se enciendan las luces y la luna, aunque yo a la luna la espero de noche, pero bueno, era para ver si colaba y me mostraba de buena mañana sus entrañables encantos.
Por cierto, día negro donde los haya, día de viento suavizado y todo se cubre de gris nube y mientras yo, intento recomponerme ante tanto realismo desangelado. Y hoy me acuerdo de Lovecraft, aquél visionario que jugaba con la maldad de lo humano y puede ser por el día que hace o puede ser porque mis pensamientos se tiñen de negro...Pero bueno, no nos salgamos por la tangente y porque en realidad, no es para tanto, pero lo que sí es verdad, es que a veces me gusta jugar con mi vena melodramática y al final acabo, asquerosamente ñoño y grimoso.
Y la pregunta es: ¿y un día así, tiene jugo?, pues para los que se visten de gris, lo tiene y para los que nos disfrazamos de camaleones y porque nos sale de los cojones...un día así, puede ser peligroso y porque corres el peligro de ser absorbido y al final puede que te conviertas, en un hombre gris y en plena simbiosis con el tono vital del día. Y son las 10 de la mañana y tengo que tener mi flexo encendido y porque la mano negra del día alcanza hasta éste rincón desde el que escribo. Y quizá a lo largo del día, se enciendan las luces y la luna, aunque yo a la luna la espero de noche, pero bueno, era para ver si colaba y me mostraba de buena mañana sus entrañables encantos.
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