¡QUE CORRA EL AIRE!

Hay calores y calores,

hay el calor de otra persona,

o lo que también se llama, calor humano,

que en éste preciso momento

y con el calor que estamos pasando,

tengo que decir que...

que lo rechazo de plano

y además, no tiene vuelta de hoja

quizás para el invierno

y si apuramos un poco más,

quizá en el otoño o primavera,

pero ahora en pleno verano

y con sólo pensarlo empiezo a sudar el doble,

o multiplicado por cinco y llevamos uno, 

que sumado al tres,

resulta que sudo cuatro veces más...

y eso acaba por alterar mi equilibrio ecológico y biológico,

y entonces, las bacterias se ponen las botas conmigo,

y por tanto, más vale ponerse a la sombra de una Higuera

y por favor ¡que corra el aire!.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

ESCALERAS QUE LLEGUEN AL CIELO

Cambio mis viejas historias por tus hermosos cuentos o mis viejos cuentos por tus pequeñas historias, no importa el orden, ni la suma... ni ...