Por un momento pensé en aquél Faro,
me vino una ráfaga repentina,
a la que sin más...le tuve que cortar su cabeza,
ahora no soporto los recuerdos que me saben a ti,
tengo borrados de mi disco duro:
ese aquél hermoso Faro,
algún precioso acantilado,
unas ruinas megalíticas,
una canción de U2,
otro Faro con toques lunáticos,
unas cuantas rocas
y una carretera sinuosa
que nos vomitó a los dos fuera de nuestro sueño,
por un momento pensé en ti
y no me quedaron ganas,
me reafirmo de nuevo:
todo borrado y enterrado,
ahora el muerto huele a muerto
y los recuerdos se los comen los gusanos,
¡Hasta nunca!
y que tengas un buen viaje,
mal no te deseo,
pero bien, tampoco,
en fin... que te vaya
y como mucho
¡que te vaya bonito!
No hay comentarios:
Publicar un comentario