Octubre...
Salgo a buscar aires que me renueven por dentro
aires sin antenas espías,
ni ronroneos de motores,
ni estrellas encarceladas,
ni cadenas encadenadas,
ni tú ni yo
ni nadie
solo el aire que me rodea
y la ausencia que trepa por mi cadera.
Nadie aprende a volar hasta que inventa un cielo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario