Anoche soñé contigo.
Tenía tu mirar
entre ido y desconfiado.
Tenía tu ternura en su cintura.
Tenía otro andar en su caminar.
Tenía otros versos en su mochila.
Tenía tu piel de azúcar moreno
mientras a la mía
la envolvías con tus besos.
Cambio mis viejas historias por tus hermosos cuentos o mis viejos cuentos por tus pequeñas historias, no importa el orden, ni la suma... ni ...
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