Hicimos magia - mira - revolviendo cada rincón para que brillara como una moneda de platino y luego tomamos el cielo con la punta de nuestras lenguas lo trabajamos en escala de grises sin más tonos cálidos ni orientación así que ahora nuestros pasos en falso brillan bajo el cielo plomizo que nos aplasta, privados de olfato para no tropezar con el olor de estiércol y madriguera, bidimensionales y nítidos nos duplicamos al margen de la imagen, en una aséptica anestesia cromática, dentro de una cúspide de sombra a estrenar * Al final de la noche las ojeras nos consuelan, manchitas de lunas llenas en la cara. La redención del túnel, con su fragor azabache y sus polillas guías, es un camino de aluminio que acoge nuestros fantasmas, a 150 km por hora. Afuera queda el rosedal de las pifias y errores de esta Grilla de Hermann: los fusilazos de los faros antiniebla y los lamentos son suprimidos de una lista de cifras binarias, blanca y negra. Falta profundidad a este andar, una visión general, talento para sobrevivir a las heridas de la oscuridad Silvia Rosa (Turín, Italia, 1976) |
Silvia Rosa / De "Tutta la terra che ci resta"
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ESCALERAS QUE LLEGUEN AL CIELO
Cambio mis viejas historias por tus hermosos cuentos o mis viejos cuentos por tus pequeñas historias, no importa el orden, ni la suma... ni ...
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