La noche
la dulce noche que ahora se me presenta
le ha nacido una luna que sale de las profundidades mar
y después y cuando se muestra entera y plena
te entran escalofríos y empiezas a temblar.
¿Y porqué es lo que se puede hacer ante tanta belleza?
por lo menos y como mínimo, ponerte a temblar
y mejor si te sientas en el borde del muelle del pueblo
y sin más y mientras la observas reflejada en el mar
te pones a hablar con ella.
Se lo merece la luna,
se merece que la escuches y que la entiendas
y un susurro de los suyos es el altavoz del firmamento
pero susurra porque en el espacio no es necesario gritar
y además, nada de lo que tú le digas le parecerá mal.
A ella le llega con mostrar toda su belleza estelar
y es que la luna es un atajo con el más allá.

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