Desde luego
yo no soy aquél tío
que siempre intentaba poner cara de malo
y para le mostraran respeto los más malos del barrio
o los camellos cuando iba en busca de droga
y todo debido a que mi cara era muy cándida y amable
y demasiado entrañable
era como decirlo,
era una cara para que me dieran un abrazo
pero yo, erre que erre
y seguía buscando mi versión de tío duro
que si le llevabas la contraria
te iba a partir la cara
y eso si estaba de buenas
y porque de malas
te quedarías sin cara.
Y me pasé toda mi vida
buscando gestos que endurecieran mis rasgos,
pues tengo que decir algo al respeto...
y lo único que me diferencia de aquél tío,
es que ahora me da igual la cara que tenga,
que si estoy feo, pues feo me quedo
que si estoy más guapo que antes
pues me daré un beso en el espejo
que si con la vejez se han endurecido mis rasgos...
pues ahora el tema es el siguiente
ahora ya no necesito poner cara de malo
y reivindico la cara que tengo
y al que no le guste o no le imponga respeto
que se busque otra cara
y porque para gustos están los colores.

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