OTRA DE CORCUBIÓN


 Mi querido y precioso pueblo de Corcubión (Costa da Morte, Galicia) y la foto está tomada en plena marea baja 
y porque si fuera al revés, el mar llegaría hasta el muelle y porque allí atracábamos el barco y desde el que desembarqué muchas veces. Tres años estuve allí, aunque a veces dudo si no fueron dos y no tres y lo dudo porque para mí fueron tiempos demasiado confusos y por muchos asuntos. Primero, porque trabajé de médico en muy distintos sitios de la comarca. Segundo, porque poco a poco me fuí metiendo en la oscuridad alcohólica de la noche y en el agujero negro de las drogas. Y tercero, porque en aquellos momentos estaba sufriendo una relación amorosa que me causaba más daño que otra cosa. Estaba en plan destructivo en todo. Pero aún así y todo, también disfrutaba del sitio en el que estaba viviendo y por eso vivía en la ambivalencia, de que me encantaba el sitio donde vivía, pero no me gustaba nada lo que estaba haciendo con mi vida. Odiaba mi vida personal y no me soportaba. En lo profesional me iba salvando y porque el día anterior al trabajo tenía prohibido beber o drogarme. En el tema del trabajo siempre hice un aparte y lo respeté casi siempre y gracias a eso, mantuve un nivel de trabajo adecuado. Y ese respeto que le tenía el ejercer como médico, nunca lo dejé de tener, es más con el paso del tiempo lo fuí aumentando.

Pero como antes dije, mi vida personal era una puta mierda. Mi relación de pareja era un auténtico desastre y yo ahora, que ha pasado tanto tiempo y que me importa un carajo aquella relación tan tormentosa, las pocas veces que pienso en aquellos tiempos, veo y siento que la otra persona no me quería, pero que no me quería desde hacía unos años y hasta hay alguna vez en que llego a pensar, que nunca me quiso. Y que era yo el que había estado enamorado de ella, aunque a esas alturas y después de haber pasado tantas malas películas, ya no me sentía enamorado de ella, pero sí mucho más dependiente. Si yo me sentía como una piltrafa humana, ese mismo pensamiento me llevaba a colgarme más de ella y me agarraba a ella como un palo ardiendo. Y a ella no la culpo, aunque que sí un poco y porque me lo podría haber dicho años atrás. Pero el principal culpable, era yo y porque esto mismo se lo pude decir claramente y entonces toda aquella mala historia que nos habíamos montado se hubiera ido mucho antes a la mierda. Pero el miedo es demasiado poderoso y yo tenía miedo y pánico a quedarme sólo. Yo era consciente de que era un puto egoísta y que si yo quería seguir en aquella tortura de relación, era para salvar mi propio ombligo y que el amor ya no tenía nada que ver ni por mi parte y menos por la suya. El amor puede tener muchas caras distintas, pero lo que yo sentía hacia ella no entraba dentro de la palabra, amor. Pensar en la posibilidad de quedarme sólo, entraba en un estado de pavor y pánico que hacía que casi entrara en brote. No podía ni soportar esa posibilidad. Y claro y por suerte, nunca más en mi vida me volví a sentir así. Nunca entendí del todo, ésta especie de trance tan oscuro y tan doloroso. Me pilla ahora y dejo aquella relación de mierda en el mismo día en que empezó.

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