UN DÍA DECIDÍ...

 



Un día decidí...
que tenía que cambiar mi vida,
y lo hice y ¡coño! si lo hice,
no sé muy bien como, pero lo hice,
y de repente mi vida giró
y a la velocidad del sonido
y el sur de convirtió en norte,
y las amaneceres cambiaron sus colores,
más luz, mucha más luz,
más detalles, menos sombras,
más pinceladas de azul intenso,
fue como despertar dentro de un hermoso sueño,
yo cabalgando en un caballo blanco
y al fondo y en lontananza un deseo,
un viejo deseo,
¡tener las riendas de mi vida!.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

CUANDO EL ALMA DESCUBRE LA INTENSIDAD DE VIVIR. José Micard Teixeira

A los 18 años, empecé a comprender que la vida no estaba hecha únicamente para atravesarla, sino para sentirla en toda su intensidad. Había ...