Porque en el fondo lo importante no son las palabras, sino los hechos. Y es que a veces escuchas campanas y no sabes de donde vienen y si te dice tu madre, que debes ser ambicioso, pues de alguna forma lo eres, pero a lo mejor no coincides con ella, en donde y en qué aplicas tu ambición (dos distintos significados de la palabra "ambición"). Desde luego para mi madre, yo actualmente sería un imbécil don nadie y un fracasado de mierda y un frustrado que se ha equivocado de principio a fin. Bueno y como se ve, son distintas versiones de las mismas palabras. Porque vamos a ver, yo no me considero dios en la tierra, pero tampoco y para nada, me considero un fracasado humillado y acomplejado. Esa necesidad de ser alguien y bajo el concepto tradicional, la tengo superada y ahora, soy un don nadie médico que escribe lo que da la gana y que las dos cosas juntas, me hacer ser mejor persona. Pues para mí esto, es más que mucho y es muchísimo.
Tengo las pelas necesarias para ir más o menos tirando. Tengo un coche para llevarme de un sitio a otro. Los hijos para darles y para que a su vez, me den cariño y cuatro cosas más y que no explico porque serían demasiado guarras y ya está, ya soy Bruno al completo. Por el camino, quedan unas buenas dosis de sentimientos que me han dado y que yo he dado. He tenido muy buenos amigos y que por diferentes circunstancias, los he perdido por el camino (no todos). Y he repartido y me han dado muchos besos y abrazos. También alguna hostia física y moral, he dado y he recibido. Y por último, alguna traición también he cometido, pues es humano que alguna vez reniegues de tus principios, pero eso me pasó alguna vez y no muchas. Y al final el resultado, soy yo y como se dice...soy YO con mis virtudes y mis defectos.

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