LA CASUALIDAD

Bueno, pues ¡buenos días! y porque se tiene que decir así...y ¡buenos días! y porque para que sean malos...siempre habrá tiempo de sobra. Malos así de inicio, son cuando te despiertas pegajoso y asqueroso, cosa bastante frecuente a estas alturas del verano o cuando oyes el despertador y te das un plazo de 5 minutos más, que se convertirá y no sé el porqué, en media hora y entonces...ya ni te duchas, ni te lavas la cara ni los dientes y te vas al curre, con esa capa de grasa sudada toda pegada y con ese aroma a mierda disecada...Pues de momento son las 11 de la mañana y sigue en pie el ¡Buenos días! por el que había empezado. Pero hoy no estoy en el curre y estoy en casa y además, me he duchado.
Y 6 años después de escribir esto, sigo pensando y sintiendo exactamente lo mismo y para coincidencias coincidencias... tenemos la que estoy escribiendo a la misma hora, ahora también son las 11 de la mañana del día 7 de julio pero del año 2.021. Y después hay quién piensa que no existe la casualidad y las coincidencias. Ahora mismo, estoy en el año 2.023 y es 1 de Julio...pero esta vez es de noche y entonces, os diría ¡buenas noches!.
Y para rizar más el rizo, hoy el día 1 de julio del 2.024 y son exactamente las 11 de la mañana y creo que escribir a esta hora y en el mismo día, lo voy a convertir en tradición.



























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Julia Uceda