He guardado todos mis malos rollos


 He guardado todos mis malos rollos

en el baúl que tengo en el sótano.

Allí he dejado los celos,

los celos nuevos, los celos viejos,

los celos que tuve sin poder decir que los estaba sufriendo

los celos que nos alejaron dentro de aquella historia

y hasta he borrado del mapa, todos tus celos.

Allí también he dejado mi agresividad

me desnudé de ella y me vestí de tranquilo y tranquilamente

encontré una camisa de seda que no sé donde la había comprado

estrené pantalones vaqueros

y usé calcetines de distinto color

y por eso de si me traían suerte

o vete tú a saber porqué.

Allí he dejado el juego del escondite

estoy harto de camuflarme de buena persona

de ser sonriente y amable

y cuando por dentro

me estoy cagando hasta en su sombra.

Allí he dejado las drogas

todas las que me metí por las venas

las que me bebí compulsivamente

las que fumé en papel de aluminio

y hasta las que esnifé sobre la tapa de cualquier wáter

y es que mi vida de drogadicto fue muy dura

aunque todos los demás estuvieran pensando

que era un puto vicioso

y es verdad que lo era

y yo lo sabía

pero por pudor o por decencia no quería reconocerlo

me dolía mucho reconocerlo

y porque al día siguiente volvía a la droga.

Menos mal

que en ese tobogán estuve metido

solo por un tiempo

y después de ello vino mi verdadero calvario, 

psiquiatras, psicólogos

centros de día para desintoxicarse

terapias de grupo y cada uno con su propia historia

y cada historia era más jodida que la otra

y al final todos contentos

y porque nos unía la puta droga.

Al final de esta historia que os estoy contando

hubo final feliz

y en esa decisión final

no hubo ni psicólogos, ni psiquiatras,

ni grupos de apoyo, ni terapias de grupo

y un día al despertarme tomé la decisión final y definitiva

no volvería a drogarme

y porque yo solo lo había decidido.














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