Resulta que un día me pregunté: ¿adonde vas tío?, que vas por la vida como va un ciego. Y efectivamente así iba, iba ciego y sin frenos y sí, sabía de donde había partido, pero no sabía hacia donde iba. Se pierden las referencias, a veces se pierden y lo peor de todo, es que se pierden y sin darte cuenta. Piensas que el esquema o la idea con la que partiste te va a valer para siempre y de eso nada de nada. Las ideas se renuevan o mueren y éste es un proceso constante, pues en el momento en que te dejes llevar o te conformas, la idea inicial se volatizará. Y al final y en consecuencia, estarás más perdido que un ciego.Fácil de decir, pero difícil de cumplir. Porque la vida no es así de sencilla, surgen cosas y cosas, surgen asuntos importantes, preocupaciones y diversas paranoias. Por eso la vida nunca es aburrida, hay demasiado surtido y de cosas muy variadas, pero que no sea aburrida no significa que todo sea sencillez y claridad apabullante, no señor, hay cien mil dificultades, que la oscurecen. Y eso complica las cosas. Por eso a veces uno se pierde en asuntos intrascendentes y banales y a cuanto más se pierde menos claridad se tiene (elemental mi querido Watson).
Pero a lo que voy, que nunca hay que perder de vista el objetivo. Y si se piensa en él y si de verdad se piensa en él, ese objetivo puede y debe ser cambiante. Yo no quiero lo mismo ahora que cuando era pequeño o joven o adolescente. Ni tampoco quiero lo mismo que otro señor que pase por la calle, cada uno tiene un objetivo distinto y bien distinto. Hay cosas que unen y hermanan y a lo mejor por ese objetivo común podemos luchar todos juntos, poder se puede, otra cosa es que se haga. O sea que en definitiva hay objetivos personales y que son distintos y hay objetivos sociales que pueden o no, ser comunes.Y todo éste rollo, ¿para qué?. Pues nada, que son parte de mis conclusiones personales y todas basadas en mi experiencia. He perdido muchas veces el Norte y la mayoría de ellas debido a los miedos cotidianos, a los miedos del día a día. ¿Sabré hacer bien éste trabajo?, ¿seguro que sé lo que digo o lo que hago?, y más interrogantes que te haces. Y a veces son tantos los interrogantes que te ahogas en un mar de dudas. En cambio cuando tuve claro mi objetivo, esas dudas siempre me parecieron pequeñas piedras en el camino, molestas sí, pero superables.
Lo dicho, siempre hay que tener un objetivo y que éste sea claro, porque de lo contrario, ya se sabe, "de perdidos al río". Esto que dije, son Ideas o son Consejos o son Tonterías y puede que sean las tres cosas a la vez, pero son Ideas que a mi me gusta recordar y son Consejos que me digo a mi mismo y son Tonterías, para quién así las perciba. Ya se sabe, ¡Hay de todo en la viña del Señor!.
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