"MI AMOR" Y "CARIÑO"

 

Yo no soy ningún dispensador de cariño y me metes una moneda por el cogote y sale una dosis de cariño. No, no soy un dispensador de cariño, ni tampoco lo voy regalando a manos llenas. Mi cariño podía ser eterno, pero tampoco lo es y una razón muy simple, yo no soy eterno. Digamos que para mí el cariño dura lo que dura, ahora bien si no lo cuidas adecuadamente, el cariño poco a poco va desapareciendo y hasta que por último desaparece totalmente del mapa y a veces quedan diminutas motas de polvo que indican que allí estuvo el cariño. Después es muy difícil de recuperar y por no decir, que es casi imposible de recuperar. El cariño tiene sus propias necesidades y habrá que cuidarlo y darle de comer y por eso hay que mimarlo y nunca descuidarlo. Eso ahora lo sé y antes también lo sabía, pero nunca le había prestado la atención adecuada y por el asqueroso y viejo argumento, de que lo cuidaré más adelante y porque siempre hay tiempo para todo. Y más adelante me había olvidado de lo que había dicho anteriormente. En mi mundo virtual no estaba escrito la necesidad de tener que dar cariño o que te lo dieran a tí. Aunque la palabra cariño es una palabra bastante denostada y por su uso excesivo y porque se le puede llamar cariño a un gato que anda por un callejón oscuro y que te da un susto de mil pares de cojones. Y cariño no me metas estos sustos. O mismo hay los abusadores de su uso y si no se dicen cien mil veces al día la palabra cariño, es que empiezan a pensar que está pasando algo raro y porque hay algo que no les está cuadrando del todo. Y empiezan a notar la famosa mosca detrás de la oreja (quiere decir, que empiezan a desconfiar). Y entonces y sin más preguntan, ¿cariño te pasa algo? y contesta el otro o la otra, no me pasa nada cariño y estoy muy bien y mejor que nunca, cariño. Y cuanto te quiero cariño. Y responde el otro o la otra, pues yo también, cariño mío. Y hay tanto pasteleo con la palabra cariño como la hay con el uso de otras dos palabras y que son "mi amor". En general su usan las dos indistintamente y suele cuadrar que las mismas personas las tengan incluídas en su estúpido vocabulario. Y mi amor se llaman a veces y cuando les apetece cambiar o porque ese día se sienten inspirados más de lo normal, se llaman cariño.

Es una pena y porque es una palabra muy bonita, pero la verdad y dado su exceso de uso, yo declaro que no la soporto. Soy un militante anticariño y porque a esos dos babosos que mutuamente se llaman cariño y día y noche, yo los pondría en la picota o columna de piedra donde antiguamente se ponían las cabezas de los ajusticiados y con un cartel que dijera: han sido condenados por desprestigiar una bella palabra. Y cortarles la cabeza, es lo mínimo que se podría hacer con ellos. Cortarles la cabeza o cortarles los huevos o cortarles las dos cosas y a su vez, darles un uso más adecuado  y para darles de comer a los cerdos. Yo haría eso y cortaría de raíz ese gran e inmenso problema.












No hay comentarios:

Publicar un comentario

ESCALERAS QUE LLEGUEN AL CIELO

Cambio mis viejas historias por tus hermosos cuentos o mis viejos cuentos por tus pequeñas historias, no importa el orden, ni la suma... ni ...