Si me pides prudencia y paciencia
ya sabes que prudente no lo soy
y nunca lo he sido
y paciente tampoco.
Me pides dos cosas
que son imposibles para mí.
La paciencia la perdí por el camino
y la prudencia no sé cuando la perdí
y hasta hay veces que me planteo
si es que no nací con ella
y me hice persona imprudente
que a base de hostias
me fueron quitando la paciencia.
Dicen que la paciencia es la madre de la ciencia
y puede que así sea
pero desde luego no es mi madre metafórica.
Mi madre era la reina de la impaciencia
y la única prudencia que tenía
es que los demás no vieran
como realmente era.

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