LA VIDA DE UN POBRE DESGRACIADO

Mi meta estadística es llegar a un millón de visitas a mi Blog y me falta un huevo para esa meta y me faltan algo de 600.000 visitas o sea que ando rondando las 400.000 visitas y cuando pienso en eso me entra el vértigo y la menopausia. Pero bueno, hay otras formas de engañarse y tengo un album fotográfico que fue visitado más de 500.000 veces y cuando me siento deprimido, me sumo ambos los dos y entonces, ya me veo más cerca de mi meta. Además tengo un antiguo Blog, que tampoco es tan antiguo, pues fue el primero que hice y eso hace 4 años, pero también ronda las 50.000 visitas y todo sumado, casi me sirve de apaño y a quién me toque los cojones, le escupo estos datos a su puta cara de mierda corrompido.

De alguna manera yo también me siento corrupto y puedo manejar las cifras a mi manera y a según mis necesidades ambientales. Y porque yo también tengo derecho a tener mis corruptelas y ahora me acabo de acordar de un compañero de curre y me acabo de acordar porque nosotros, los médicos tenemos que hacer la hoja de historia clínica y con el diagnóstico y con el tratamiento y para que clarito lo que has diagnosticado y que remedio le has puesto. Pues el menda lerenda, primero hace una hoja donde pone la verdad y es la que entrega a los médicos de urgencias, pero se queda la original y al llegar de vuelta a la base (así se llama el sitio de convivencia), pues coge su gran libro de medicina y se redacta una nueva historia clínica y para que los jefes no lo cojan in fraganti.

Es decir, el tipo busca y rebusca en los libros y literalmente copia lo que en ellos viene y aquello parece una biblia, pero claro, siempre acierta. Yo no sé lo que pasa por la cabeza de ese chaval, pero no debe ser nada bueno y porque ni en mis peores pesadillas se me ocurriría una cosa así. La inseguridad hace estragos y en cambio de mostrarse inseguro y dubitativo, el tío se muestra como un puto héroe de película. Pues mira que es difícil, mira que es difícil hacerte el héroe y en realidad por dentro ser un desgraciado. Claro que toda su puta vida es así y el tío en su casa nunca duerme por sus niñas y a la mujer, le cuenta el cuento de Caperucita y el Lobo Feroz y es que nunca duerme en las guardias y es porque no paró de currar. Ya sabéis de que va el tema, la mentira llama a la mentira y juntas, hacen una gran mentira y así, es la vida de un pobre desgraciado.

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