Si me preguntas
¿para que vine a éste mundo?
simplemente te respondería:
para hacer lo que hice,
todo a lo grande,
sin temor al fracaso,
y sin miedo a lo prohibido,
aunque es de persona reconocer
que a veces,
hasta yo mismo no me soportaba.
Enamorarse es fácil. Uno puede enamorarse -sin demasiado esfuerzo- varias veces al día, a nada que se lo proponga y se mueva un poco por ahí...
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