EL PUENTE (Amalia Bautista)


Si me dicen que estás al otro de un puente,
por extraño que parezca
que estés al otro lado y que me esperes,
yo cruzaré ese puente.
Dime cuál es el puente que separa
tu vida de la mía,
en qué hora negra, en qué ciudad lluviosa,
en qué mundo sin luz está ese puente,
y yo lo cruzaré.












"Cantar de ciegos", Carlos Fuentes


 "¿Sabes lo que cuesta iniciar un amor, decir otra vez las mismas palabras y creer que los mismos actos son nuevos?"


Aurora Bernárdez


 "Cuando se lo hayan llevado todo / como un papelito me doblaré en cuatro / olvidada me dejaré entre las páginas que leía / cuando aún me quedaba algo. / Alguien apagará la luz”.


HIJOS DE LA BONANZA (Rocío Acebal)

 

Mi infancia son recuerdos de un piso a las afueras
y un huerto descuidado en la ventana;
mi juventud, veinte años de cuadernos de inglés.
Conseguirás —dijeron—
mucho más que tus padres y sus padres:
estudia cuatro años y tendrás un trabajo,
trabaja y vivirás siempre tranquila;
trabaja y serás digna de un futuro.
Asentí, como todos —hijos de la bonanza—.
No atendimos a aquel presentimiento
aquel olor a pólvora que asomaba en voz baja
como un eco de angustia a puertas de palacio.
De aquel país ajeno a las fronteras
solo guardo el recuerdo de la luz
y una aversión a la palabra patria.

















DIFUMINARSE


Tan importante es aparecer
como darse por desaparecido.
Tan importante es difuminarse en el aire fresco de la mañana,
que levantarte de madrugada
y decirte a tí mismo
si esto sigue así
me voy a tener que evaporar
y me haré gota en el cristal de la ventana,
mis dedos serán átomos de agua
que se deslizan por el frío cristal
y mi cerebro se convertirá en una avalancha de nieve
y de mis ojos
saldrán lágrimas de agua y sal.

LETANÍA PARA LA SUPERVIVENCIA (Audre Lorde)


Para aquellas de nosotras que vivimos en la orilla
de pie al filo constante de la decisión
crucial y solitaria
para aquellas de nosotras que no podemos permitirnos
el sueño pasajero de elegir
que amamos en umbrales yendo y viniendo
a todas horas entre amaneceres
mirando adentro y afuera
a un tiempo antes y después
en busca de un ahora que pueda engendrar
futuros
como pan en la boca de nuestros hijos
de modo que sus sueños no reflejen
la muerte de los nuestros;
para aquellas de nosotras
a las que marcaron con el temor
como una leve línea en el centro de nuestra frente
que aprendimos a tener miedo con la leche materna
pues mediante esa arma
esa ilusión de que se puede alcanzar cierta seguridad
los torpes tenían la esperanza de silenciarnos
Para todas nosotras
este instante y este triunfo
No se suponía que fuéramos a sobrevivir.
Y cuando sale el sol tememos
que no permanezca
cuando el sol se pone tememos
que no salga por la mañana
cuando nuestro estómago está lleno tememos
la indigestión
cuando nuestro estómago está vacío tememos
no volver a comer jamás
cuando nos aman tememos
que el amor se desvanezca
cuando estamos solas tememos
que el amor no regrese jamás
y cuando hablamos tememos
que nuestras palabras no sean escuchadas
ni bien recibidas
pero cuando callamos
seguimos teniendo miedo
Así que es mejor hablar
recordando
que no se suponía que fuéramos a sobrevivir.

















EL PUENTE (Amalia Bautista)

Si me dicen que estás al otro de un puente, por extraño que parezca que estés al otro lado y que me esperes, yo cruzaré ese puente. Dime cuá...