Mi sueño no es el tuyo,
el mío,
es insomnio en estado puro
es un aullido interminable.
Dios cuando nos creó,
nos hizo imperfectos y faltos,
a tí,
te dió el poder de atrapar sueños
y a mí me concedió el vacío de mis huecos.
Si me dicen que estás al otro de un puente, por extraño que parezca que estés al otro lado y que me esperes, yo cruzaré ese puente. Dime cuá...
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