Y hoy como es Viernes y no es un Viernes Santo cualquiera y por tanto es un Viernes Laico y pecaminoso, saldré al mundo y abrazaré todos sus vicios, desde la farlopa hasta el caballo y pasando por el costo y por el alcohol de 90º. Lo que sea y con tal de ponerme carioco y que el mundo de vueltas y vueltas y todas dentro de mi cabeza. Pero en realidad no echo de menos la priva y el resto de las drogas, pues lo que echo más de menos, es su asquerosa y repugnante resaca. Y ese dolor de cabeza y ese estómago seco y borrascoso y las náuseas y los mareos y las bajadas de tensiones y como no, la depre de ese día y que llama, la depre del día siguiente. Ese estado tan real y tan ficticio o acaso es más real que cuando inclinabas el vaso lleno de priva sobre tu boca. Yo creo que sí, que es más real la resaca.
Aunque no lo sé exactamente y no lo sé porque es como decir que es mejor estar deprimido que bien colocado o que después de la batalla lo mejor es el descanso y sin plantearse el porqué de esa batalla, ni el porqué de esa borrachera. Yo cuando privaba y más siendo un Viernes y preludio de un fin de semana, me ponía ciego antes de salir a la calle y ya en casa vaciaba una botella y después me duchaba y para quitarme ese hedor alcohólico y pestilente. Después llegaba como si nada y donde habíamos quedado y ya sólo privaba ratos y lo necesario para mantener el globo, pero eso sí, intentando mantenerme en pie. Pero ese cálculo no es matemático y a veces me pasaba de dosis y en otras me quedaba más corto.
Y no puedo decir más. Sólo decir y como despedida, que hoy ha sido un día duro y más duro de lo que yo quiero reconocer y por eso y sin darme cuenta, tiendo a hablar de lo más oscuro de la vida y busco esquinas sin luz y los rincones más oscuros y además espero que en esta noche no salga la luna y que las estrellas no se asomen en el cielo o sea que no quiero luz, ni vida y sólo quiero abrazar la inmensidad del espacio. Yo solo y recorriendo el mundo de mis sueños. ¡Qué quimera!.
Aunque no lo sé exactamente y no lo sé porque es como decir que es mejor estar deprimido que bien colocado o que después de la batalla lo mejor es el descanso y sin plantearse el porqué de esa batalla, ni el porqué de esa borrachera. Yo cuando privaba y más siendo un Viernes y preludio de un fin de semana, me ponía ciego antes de salir a la calle y ya en casa vaciaba una botella y después me duchaba y para quitarme ese hedor alcohólico y pestilente. Después llegaba como si nada y donde habíamos quedado y ya sólo privaba ratos y lo necesario para mantener el globo, pero eso sí, intentando mantenerme en pie. Pero ese cálculo no es matemático y a veces me pasaba de dosis y en otras me quedaba más corto.Y no puedo decir más. Sólo decir y como despedida, que hoy ha sido un día duro y más duro de lo que yo quiero reconocer y por eso y sin darme cuenta, tiendo a hablar de lo más oscuro de la vida y busco esquinas sin luz y los rincones más oscuros y además espero que en esta noche no salga la luna y que las estrellas no se asomen en el cielo o sea que no quiero luz, ni vida y sólo quiero abrazar la inmensidad del espacio. Yo solo y recorriendo el mundo de mis sueños. ¡Qué quimera!.
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