Cuando alguien me habla de relaciones me pongo atento y me gusta observar por donde va o hacia donde va. Y es que dependiendo del fin después colocan los razonamientos y si uno busca la relación para siempre, pues siempre hay disculpas para los desaguisados y entonces hablan de fases y ahora estás en la fase del enamoramiento y después ésta desaparece, pero queda el quererte y después de ésta, ya no sé lo que queda y debe quedar el hacerte mutua compañía y porque ya se está acostumbrado. La costumbre tiene un peso muy grande y quizá demasiado grande, porqué le pregunta del millón es la siguiente: ¿Tú permaneces con alguien a su lado por costumbre?.Pues sí, si que tienes cojones la cosa, pues se borran los sentimientos que en principio había y como estás acostumbrado a tener a tu lado a esa persona, pues sigues en ello y porque lo pones igual que se pone un florero y porque queda bien y además es muy estético. Pues para eso disecas al tío o a la tía y te la plantas en el medio de tú sala, pues por lo menos ya no habla, ni te va a dar la vara y en cambio te sigue haciendo la misma compañía. De todas formas hay mujeres u hombres floreros que incluso en fase de enamoramiento se les ve el plumero. Son esas personas que asienten todo lo que dice su pareja y se ríen los primeros de sus putos chistes y que gracioso es mi Jaime y es tan cariñoso, que espera que te cuento como nos conocimos y si vienes a cenar a casa y es que Jaime es un cocinitas y todo lo guisa y así estoy yo de gordita.
Claro que con éstos antecedentes nunca vas a ir a su casa a cenar y para oír la plasta infumable del como se enamoraron. Y es que además con éste tema hay el gran peligro y es que el tal Jaime se le de porque le guste la fotografía, pues como diría ella, es una de sus aficiones favoritas y como Jaime es tan completo, pues ésta es una más de sus aficiones. Y entonces después de la cena viene la tortura más cruel, que te pongan los horribles vídeos que les hicieron en su boda y en su viaje de miel empalagosa y cuando fueron a esquiar a los Alpes y a hacer pesca submarina al Caribe. Y ji, ja, já y sólo se ríen ellos y tú a medida que avanza el asunto te agarras con más fuerza a la botella y al final, sales con un cebollón que no veas.También las hay que hablan del tal Jaime en diferido o sea que tú no lo conoces personalmente, pero que lo conoces indirectamente y todo por la plasta que te ha tocado de compañera de trabajo. Y Jaime hizo esto y después hizo lo otro y me ha traído Jaime en su coche y porque me da seguridad que me traiga él al curro y así y mientras hablamos de nuestras cosas cotidianas y así planificamos el día. Y salga el tema que salga entre los compañeros, siempre aparece el tal Jaime por el medio y por eso cuando al final te lo presenta ya es tarde, ya es demasiado tarde, pues el tal Jaime ya te cae como una patada en tus testículos.
Y si tienen un hijo en común y que por supuesto se llamara Jaimito, igual que su padre, pues entonces es el acabose. Porque mira que es guapo y mira que es risueño y no sabes lo imaginativo que es y es que cada vez se parece más a su padre, pues Jaime padre es muy creativo y además es muy manitas y todo lo hace él y no necesita a nadie que le ayude. Después y un buen o mal día, según como se vea y pasados unos años de repente te anuncia que se separan o que se divorcian y San Jaime padre pasa a ser el demonio y menudo cabrón que me hizo esto y me puso los cuernos con la otra y es que además es un mal padre y eso y lo otro. Pero le da igual, y sólo tiene que pasar un tiempo de duelo y para que empiece a hablar de un tal Manolo y que éste si que sabe y es inteligente y guapo y maduro y ya está, ya empieza de nuevo el mismo rollo patatero y la tía seguirá con la misma película de todos los días y así seguirá hasta el final de su existencia. Y Amén.
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