Claro que detrás de un pensamiento hay otro y detrás de éste último, hay otro más y esa cadena infinita nunca se acaba. Pero esa evolución del pensamiento no es entendible por todo dios y hay seres humanos que funcionan con una sola idea fija o con un pensamiento único y detrás de un pensamiento hay el mismo pensamiento y punto. Y estos especímenes los hubo a lo largo de toda nuestra historia y que para nuestra desgracia fueron demasiado prolíficos en ejemplos. La Iglesia y su santa Inquisición y su dios único y verdadero o en el nombre de Alá o en el nombre de los colonizadores y que fueron arrasando por la historia y matando millones de seres vivos.
Pues ahora, hay la guerra santa contra los Talibanes, por un lado y por el otro, la otra cara de la moneda y se mata en nombre de Alá o de Mahoma. Un imperio económico contra un Imperio religioso y los dos matando y en nombre de su respectivos dioses o símbolos nacionales.Y la vida no importa nada, nunca importó, pues dentro de esos ideales no se contempla que haya vida y que se luche por ella. Lo humano en ambos lados hace daño y molesta, pues lo humano va en contra de sus principios y por eso sus principios nunca hablan de la humanidad, hablan de patrias, banderas, mezquitas, iglesias y seres superiores y por supuesto, todas éstos valores tiene mucha
más importancia que una vida humana.
Al fin y al cabo, una vida es una mierda y si se muere, nace otro e incluso nacen más. Mientras no tengo que morirse el que manda apretar el botón de un bombardeo o el que obliga a apretar el gatillo de millones de fusiles o el que manda activar una bomba asesina, pues los demás, ¡que importan!. Nosotros sólo somos los meros espectadores de la película, lo que pasa a veces, es que el tinglado se les escapa de las manos y entonces es cuando nos dicen que debemos ser patriotas o fieles servidores a un dios superior y nos ponen un arma en las manos y venga a matar a los de tu misma especie. Los que mandan de verdad en ambos lados siempre se salvan y salen de rositas, pero nosotros sólo somos carne de cañón y trozos de carne esparcidos por el suelo. Somos los tontos útiles, dejamos nuestra vida a sus pies y así ellos siempre tendrán una vida mejor y no en la otra, sino en ésta y todo gracias a nosotros.
Pues ahora, hay la guerra santa contra los Talibanes, por un lado y por el otro, la otra cara de la moneda y se mata en nombre de Alá o de Mahoma. Un imperio económico contra un Imperio religioso y los dos matando y en nombre de su respectivos dioses o símbolos nacionales.Y la vida no importa nada, nunca importó, pues dentro de esos ideales no se contempla que haya vida y que se luche por ella. Lo humano en ambos lados hace daño y molesta, pues lo humano va en contra de sus principios y por eso sus principios nunca hablan de la humanidad, hablan de patrias, banderas, mezquitas, iglesias y seres superiores y por supuesto, todas éstos valores tiene muchamás importancia que una vida humana.
Al fin y al cabo, una vida es una mierda y si se muere, nace otro e incluso nacen más. Mientras no tengo que morirse el que manda apretar el botón de un bombardeo o el que obliga a apretar el gatillo de millones de fusiles o el que manda activar una bomba asesina, pues los demás, ¡que importan!. Nosotros sólo somos los meros espectadores de la película, lo que pasa a veces, es que el tinglado se les escapa de las manos y entonces es cuando nos dicen que debemos ser patriotas o fieles servidores a un dios superior y nos ponen un arma en las manos y venga a matar a los de tu misma especie. Los que mandan de verdad en ambos lados siempre se salvan y salen de rositas, pero nosotros sólo somos carne de cañón y trozos de carne esparcidos por el suelo. Somos los tontos útiles, dejamos nuestra vida a sus pies y así ellos siempre tendrán una vida mejor y no en la otra, sino en ésta y todo gracias a nosotros.
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