Silvina Ocampo


 «Tengo en mí tantos arrepentimientos,

Tantos inútiles presentimientos,

Una fidelidad ciega de perro,

Un corazón que puede ser de hierro

Que no conmueve a veces ni la muerte,

Ni la alegría, ni la buena suerte.

¡Si tengo un corazón es para que arda!

[…]».

No hay comentarios:

Publicar un comentario

ESCALERAS QUE LLEGUEN AL CIELO

Cambio mis viejas historias por tus hermosos cuentos o mis viejos cuentos por tus pequeñas historias, no importa el orden, ni la suma... ni ...