18 de Enero y Domingo. Un Domingo pasado por la lluvia, lluvia tipo mediterránea y que cuando te visita te inunda en 5 minutos y porque cae a cubos o a mares. Hoy tuve que ir hasta el aeropuerto de aquí y eran las 7 de la mañana y de repente todo se oscureció más de lo que estaba y empezó a llover de tal manera que sólo veía caer toneladas de agua, pero toneladas y hasta pensé por un momento, si estábamos en medio del apocalipsis final. Y no y no lo estábamos porque pude volver a mi casa, pero os juro que pensé que todo se había acabado y esto sólo era el principio de que nos íbamos todos a la mierda. Pero bueno, yo sólo llegue mojado y calado hasta los huesos y con un sueño excesivo que doblegaba mis sentidos. De nuevo había dormido tres escasas horas y como llevaba cuatro días sufriendo esa escasez de horas, pues me metí en el sobre y pude dormir tres horas más. Y a mí me encanta dormir a pierna suelta, soy un dormilón empedernido y amo la vida, pero también amo dormir mis 8 horas. Hoy recordé las noches de guardia y cuando dormía a trozos o a pedazos o a ratos. Que tampoco ha pasado tanto tiempo, unos 6 meses y medio y os puedo jurar que para nada lo echo de menos. Yo aguanté hasta los 69 años y medio y aguanté porque económicamente lo necesitaba, pero si fuera por lo que me pedía mi cuerpo, me hubiera jubilado 4 años antes y en la edad que me correspondía legalmente. Pero bueno hice lo que hice porque así lo necesitaba y para nada me arrepiento de haberlo hecho. Lo peor de mi trabajo eran las noches, que precisamente están hechas para dormir plácidamente y no para andar de aquí para allá y haciendo servicios médicos. La cosa tenía sus horas y si te llamaban sobre las 3 de la mañana, era un palo de mil cojones y porque muchas veces ya te quedabas despierto el resto de la noche y entonces venía la maldita secuencia y venga a levantarse y acostarse y hasta llegar a un punto de máxima desesperación y en el que decidías que sería mejor quedarse despierto.
El otro tema era la calidad de los servicios o sea si te llamaban a las 3 de la mañana, esperabas que fuera por un verdadera urgencia o emergencia y no por una pollada. Y normalmente a esa hora, te llamaban personas de edad avanzada que no sabías muy bien, si el aviso era más producto de su soledad y de su falta de estímulos para seguir viviendo o de las pocas veces que te llamaban porque para eso estábamos. Yo tenía un compañero médico (compañero, es un decir) que cuando lo despertaban en plena noche y por un aviso tipo pollada pero sin mala intención por el enfermo, el menda avisaba sí o sí a la otra ambulancia que era de transporte y al paciente que como dije antes solía mayor, lo hacía trasladar al Hospital y por el simple hecho, de que tú ya me has jodido la noche con ese aviso de mierda y ahora me toca a mí, jodértela a tí. Puro espíritu del resentimiento y pura y dura maldad. Nunca fue capaz de ver el contexto y que estaba delante de un pobre viejo o vieja que estaba dominado por el miedo a morir y condenado a sufrir las deficiencias físicas y a veces psíquicas de la vejez más cruel. El menda se jubiló un poco antes que yo y nunca más supe de él, ni tampoco me preocupo por saber de él. Y que tenga cuidado con la pescadilla que se muerde la cola y porque puede que a partir de ahora sea él el que necesite dar ese tipo aviso. Las cosas y tarde o temprano, siempre vuelven a tí. Efecto boomerang, también le llaman.

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