JOAN MANUEL SERRAT


 

ESPERO...

Espero que hoy me veáis en cuerpo y alma

soy fácil de ver

estoy hecho de carne, hueso y pellejo

y por dentro llevo

un alma que solo yo soy capaz de ver

pero os puedo jurar, que la tengo

y hasta hay veces en que soy consciente

que es la que mantiene en pie.

En general intento no salir de perfil

me gusta ir de cara y dar la cara

pero sin ser héroe de nadie

no me gustan los héroes de carne y hueso,

ni los de papel cartón

y ni siquiera los imaginarios que vuelan por el espacio

queriendo marcar un nuevo orden mundial.


















Cierro los ojos con inusitada fuerza


Cierro los ojos con inusitada fuerza

y cuando los abro

a simple vista no ha ocurrido ningún milagro

todo prosigue más o menos como antes

pero en 10 segundos

se han producido millones de pequeños cambios

impercetibles a la primera mirada

pero si agudizamos la vista hasta el extremo

podríamos ver, sentir y observar

que el viento se ha amainado

y ahora no ruge, si no que susurra

y te acaricia en la cara

que esa ola que estaba en su cumbre

se ha roto en la arena con todo su estrépito

y ahora es agua, arena y espuma.















Después de la muerte de Jaime Gil de Biedma. Jaime Gil de Biedma

 

"En el jardín, leyendo,
la sombra de la casa me oscurece las páginas
y el frío repentino de final de agosto
hace que piense en ti.
El jardín y la casa cercana
donde pían los pájaros en las enredaderas,
una tarde de agosto, cuando va a oscurecer
y se tiene aún el libro en la mano,
eran, me acuerdo, símbolo tuyo de la muerte.
Ojalá en el infierno
de tus últimos días te diera esta visión
un poco de dulzura, aunque no lo creo.
En paz al fin conmigo,
puedo ya recordarte
no en las horas horribles, sino aquí
en el verano del año pasado,
cuando agolpadamente
-tantos meses borradas-
regresan las imágenes felices
traídas por tu imagen de la muerte…
Agosto en el jardín, a pleno día.
Vasos de vino blanco
dejados en la hierba, cerca de la piscina,
calor bajo los árboles. Y voces
que gritan nombres.
Ángel,
Juan, María Rosa, Marcelino, Joaquina
-Joaquina de pechitos de manzana.
Tú volvías riendo del teléfono
anunciando más gente que venía:
te recuerdo correr,
la apagada explosión de tu cuerpo en el agua.
Y las noches también de libertad completa
en la casa espaciosa, toda para nosotros
lo mismo que un convento abandonado,
y la nostalgia de puertas secretas,
aquel correr por las habitaciones,
buscar en los armarios
y divertirse en la alternancia
de desnudo y disfraz, dsempolvando
batines, botas altas y calzones,
arbitrarias escenas,
viejos sueños eróticos de nuestra adolescencia,
muchacho solitario.
Te acuerdas de Carmina,
de la gorda Carmina subiendo la escalera
con el culo en pompa
y llevando en la mano un candelabro?
Fue un verano feliz.
…El último verano
de nuestra juventud, dijiste a Juan
en Barcelona al regresar
nostálgicos,
y tenías razón. Luego vino el invierno,
el infierno de meses
y meses de agonía
y la noche final de pastillas y alcohol
y vómito en la alfombra.
Yo me salvé escribiendo
después de la muerte de Jaime Gil de Biedma.
De los dos, eras tú quien mejor escribía.
Ahora sé hasta qué punto tuyos eran
el deseo de ensueño y la ironía,
la sordina romántica que late en los poemas
míos que yo prefiero, por ejemplo en Pandémica…
A veces me pregunto
cómo será sin ti mi poesía.
Aunque acaso fui yo quien te enseñó.
Quien te enseñó a vengarte de mis sueños,
por cobardía, corrompiéndolos".


















LA RECETA MÁGICA

La vida es mucho más sencilla de lo que creemos, el caso es dar con la tecla que pone, "que queremos". Es como una receta de cocina, hay que mezclar los alimentos con los condimentos y según las cantidades de cada uno sale un plato u objetivo distinto. Si haces patatas fritas y le mezclas huevos batidos y un poco de sal, puedes sacar una tortilla cojonuda y si le echas menos huevo te puede salir un revuelto de huevos con patatas. Pues en la vida pasa lo mismo (hoy estoy mesiánico y bastante gilipollas). Si en cambio de un plato de cocina, quieres conseguir ser una persona estable, pues toca poner las condiciones y éstas las tenemos delante de nosotros. Te buscas una relación estable o sea te casas o te arrejuntas con la vecina o con quién sea que quieres establecer un tipo de relación. Te valoras como corresponde y buscas y consigues un curre estable y mejor que sea fijo. Te compras un coche con tracción a las cuatro ruedas y que tenga estabilidad aerodinámica de sobra y con un motor de mil caballos de potencia (que nunca falte potencia). Te buscas un psiquiatra que te controle y que te de estabilidad psicológica y emocional y ¡zas! ya tienes la receta de la fórmula mágica. A partir de ese momento eres un hombre con estabilidad pura, resistente y aguerrida. Socialmente, ya serás un hombre de verdad.

Sí ya sé y ya sé que eso no existe y que puedes tenerlo todo y en cambio estar más perdido que un pulpo en un garaje. Pero que coño, la base es esa, esa es la base de todo, poner los ingredientes e irlos mezclando hasta dar con la cantidad que necesitas de cada uno de ellos. Se podría hacer un libro de recetas de los estados del ánimo y su correspondencia con la inteligencia emocional. Por ejemplo, quiero estar contento, pues de ingredientes pongo: uno, relajarme dentro de una piscina de agua calentita y sin alaridos de niños jugando y tocando los cojones al prójimo. Dos, quedar con los amigos, que no amigotes, pues para eso está el bar de todos los días. Tres, reírme con el gas de la risa y hasta que se me luxe la mandíbula. Cuarto, quedar con una titi y ya sabes ... y sino lo sabes, pues te lo supones. Cinco, lo de privar es opcional y según te vaya la mandanga o sea según te siente lo que te vayas a tomar, pues ya sabemos que hay personas que cuando privan se transforman y a veces les da por llorar y eso va en contra del concepto del sentirse contento.

En fin, hay los ingredientes necesarios para estar contento, sólo hay que saber utilizar cada uno de sus ingredientes y darle a cada uno su tiempo y su medida justa. Claro que eso es lo más difícil, saber el tiempo adecuado que tiene cada uno para madurar como corresponde. Recuerdo que cuando era un chaval jugaba ya a éste juego y mezclaba: playa, sombras, fútbol, bicicleta, baile de guateque y sangría y a veces aguardiente y de ahí salía un rebujadito de cosas alucinantes. Ahora bien, si te pasabas de sangría acababas borracho como un piojo y el tema era ese, dar con el punto justo de cada cosa. Cuando lo conseguías, cuando dabas con las medidas justas, ya no era que estuvieras contento, sino que eras el tío más feliz del mundo y puede, que del universo entero. De todas formas, así explicado parece muy fácil, porque la realidad es mucho más complicada y me he pasado más de media vida, buscando el punto justo y adecuado que en teoría debía tener esa fórmula mágica.

Sylvia Plath


 

FRIDA KAHLO

 

“Yo solía pensar que era la persona más extraña en el mundo, pero luego pensé, hay mucha gente así en el mundo, tiene que haber alguien como yo, que se sienta bizarra y dañada de la misma forma en que yo me siento. Me la imagino, e imagino que ella también debe estar por ahí pensando en mí. Bueno, yo espero que si tú estás por ahí y lees esto sepas que, sí, es verdad, yo estoy aquí, soy tan extraña como tú”.

Graciela Perosio


Temprano en la mañana
antes de irse,
él pone la taza
limpia, reluciente
sobre el individual con flores,
el platito, los cubiertos,
la servilleta de papel
junto a la cafetera térmica
con el café recién hecho.
Hay veces que ella
ni siquiera los usa.
Los guarda prolijamente en el armario
sin decir nada, sonriendo.
Pero piensa: extraño lenguaje
el de este amor.


















USTED Y YO

 

Usted y yo
padecemos ciertas “curiosas anomalías”:
Nos jugamos el tipo por las palabras.
Confesamos la sed y el hambre,
el azul y los deseos.
Usted y yo (anómalos inconformistas),
somos presa fácil del amor y de la lucha ciega.













ALGUNOS...


De momento aún tengo dos pulmones,
un cerebro que no huele a podrido
y un corazón que no me cabe dentro
(que por cierto, sigue latiendo).
De momento mi estómago sigue río abajo,
aunque hay veces que se estanca y regurgita como un coloso en llamas.
De momento me voy salvando por los pelos,
pero el día en que meta más la pata,
algunos reclamarán venganza y seré juzgado como poeta frustrado y fracasado.
¡Menudo mierda de poeta!...dirán esos algunos.
Algunos no perdonan
algunos no entienden que en su propio jardín
pueden crecer las peores malas hierbas
la ira, la envidia, la rabia y el odio.
Algunos van de divos y se creen pequeños dioses,
como si mearan colonia
como si cagaran coliflores
como si nacieran enamorados de su propio personaje,
claro que esos algunos no alcanzan a comprender
que hay otros satélites que no gravitan alrededor de su ombligo.











Leonard Cohen


 “Hay una grieta en todo, así es como entra la luz".

SIEMPRE ME PIDEN POEMAS INÉDITOS (Fábio Morábito)

 

Siempre me piden poemas inéditos.
Nadie lee poesía
pero me piden poemas inéditos.
Para la revista, el periódico, el performance,
el encuentro, el homenaje, la velada:
un poema, por favor, pero inédito.
Como si supieran de memoria lo que he escrito.
Como si estuvieran colmados de mi poesía
y ahora necesitaran algo inédito.
La poesía siempre es inédita, dijo el poeta en un poema,
pero ellos lo ignoran porque no leen poesía,
sólo piden poemas inéditos.














¿SOMOS NÚMEROS?

                                                Y que pasa si un día te despiertas y te das cuenta que todas tus fortalezas se han convertid...