Hay días de tormenta
y hay días complicados
y hay días que eran de seda
y cayó un rayo con toda su rabia
y la calma se transformó en ríos de rabia
y la rabia se hizo fuerte
y todo se tiñó de sangre.
Hoy no tengo la rabia conmigo
estoy más pacifico que antes
voy de suave y tranquilo
regalo saludos a los vecinos
me paro a hablar con algunos
y siento que tengo latidos que pueden ser letales.
En los días de lluvia
busco balcones donde cobijarme
y de un balcón salto al otro,
me siento rana o sapo que va saltando charcos
y cuando alguien pisa un charco y me salpica
yo lo fulmino con mi mirada
y ni una palabra sale de mi boca,
pero yo sé,
que ya está muerto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario