Lo que nunca puedo ni jamás podré decir
y por tanto, no lo voy a decir
pero si puedo aproximarme
es que la vida nunca dejó de regalarme sorpresas
algunas buenas y otras peores
y otras será mejor ni hablar de ellas.
Aunque mi intención y vaya por delante
es hablar de todas
y no dejar nada de tinta en el tintero
o sea vaciarme, entregarme al pasado,
al presente y a lo que está por venir
ser testigo y ser partícipe
y ser una parte activa de todo éste proceso.
Mi idea es volver atrás o hacia donde quiera ir
quiero remover sensaciones y hechos
extraer lo más bello y renovar conclusiones.
No quiero sentirme un tío
que sigue al pie de la letra
las normas correctas del manual de la corrección
no soy correcto, ni quiero serlo
no quiero algo que se mide, que se corrige,
y que no se deja llevar por la pasión
por su sangre, por su olor y sabor,
por su hermosa historia, si la tiene,
y por poder visitar nuevamente
la cara oculta de la luna.
Y esas son mis condiciones
para meterme de lleno en las cosas.

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