No sé porque idealizo tanto todo
peco de exceso
me paso de la raya
me paso tres pueblos
y cuando me doy cuenta
es demasiado tarde.
Recientemente he tenido otro caso
y ésta vez una vieja amistad llamó a mi puerta
o fue él llamó o fuí yo o fuímos los dos,
que más da si fui yo o el otro
y hubo un intento o un amago de acercamiento
pero pasó que por el otro lado
o sea por parte de él
noté y sentí que no quedaba nada
que aquél pozo se había secado
que el tarro de nuestras esencias se había vaciado
y no voy a quedar con alguien
para que hablemos de nuestros recuerdos
bajo un punto de vista neutro
sin pasión, sin risas, sin llantos,
sin decirnos te quiero
y amigo mío y como te he echado de menos.
Yo, te he echado de menos
te quise y te he querido
y ya no sé, si te seguiré queriendo
las playas y los bosques que recorrimos juntos
son una prueba más de nuestra existencia
y querido amigo mío
el tiempo de espera ha pasado
y ahora hemos entrado
en el tiempo de que aquí no pasado nada
cuando realmente ha pasado algo
y para mí era un tema muy ilusionante
y seguro, removería el tarro de mis emociones
pero al parecer las emociones
también se pueden engañar.
Pues otra ilusión borrada
otra esperanza tachada
y a éste ritmo me veo obligado a pensar
¡y las que me quedan por tachar!.

No hay comentarios:
Publicar un comentario