Si tú me das un beso
yo te lo devolveré con creces.
y te cubriré de besos
y desde los pies a la cabeza
pasando por tu ombligo
y sin olvidarme
de lo ancho y largo de tu espalda
y de la columna que la traspasa.
Ya nadie o casi nadie regala besos
y más si te los ofrecen sin pedir nada a cambio
y tú podrás decir que sí o que no
o este no es el momento adecuado
y perdona
prefiero que sea en otro momento
más tarde o cuando llegue la noche.
Todo tiene su momento
y hay momentos que no estás para besos
ni para dar o recibir abrazos.
De nuevo insisto
todo tiene su propio momento
aunque si un beso te pilla con las defensas bajas
te desarmará por completo
y entonces, pedirás más y muchos más
y rogarás que ese momento se haga infinito.

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