UN LIGERO REPASO, PERO MUY LIGERO REPASO DE MI VIDA


Y yo he intentado ser y no ser alguien y porque ser alguien no significa nada para mí. Nunca quise un tío importante, lleno de pasta, sobrado de sentirse importante y nunca quise ser imprescindible. Mi vida ha tenido de todo y he disfrutado como un jabato y creo que lo seguiré haciendo. No sé los años que me quedarán o puede que sean meses o días, aunque espero que no sean minutos. He tenido tres hermosos hijos que cubrieron el cupo de padre y por tanto puedo hablar en pasado en éste aspecto concreto. Me he casado una vez y también puedo decir, que he cumplido esa faceta, pero eso sí, aclaro que no me arrepiento de haberlo hecho. Estudié Medicina, pero igualmente pude haber estudiado Biología o Geografía e Historia o Farmacia y no sé si en éste orden o en cualquier otro y porque nunca supe que preferencias tenía y la verdad es que no las voy a descubrir ahora y sobre todo lo digo, porque mi presente y mi futuro no dependen y para nada, de ello. Podía decir, que he tenido unos buenos padres y por eso de no empezar demasiado mal y porque estamos al principio de éste escrito, pero me pueden las ganas y si las ganas me pueden no me queda otro remedio que contar la verdad  y esa es que tuve unos padres que no merecieron tenerme a mí. Yo les dí todo lo que pude y más y mi padre me dió muy poca cosa a cambio de mi atención y cariño y mi madre no me dió absolutamente nada y para que nos quisiéramos aunque fuera, sólo algo y es más mi madre siempre jugó en mi contra y porque a ella le encantaba forrar a sus hijos a base de hostias. Hablar con mi madre significaba que ibas a salir con tu cara calentita. Le encantaba crujirnos y machacarnos. Tuve y tengo dos hermanos y más bien tuve y porque he dejado de tener. Dos crápulas y cada uno a su estilo, pero dos crápulas al fin y al cabo. Mi hermano en sus tiempos lejanos, fue un semidios para mí y al que adoraba brutalmente y unos cuantos años después y al ver en que se había convertido, se cayó de mi pedestal y con tal estrépito, que nunca pude recomponer ni una sola parte de aquél semidios. No hubo forma de recuperar nada. Pero que se le puede pedir a alguien que nunca habló mi mismo idioma. Parecía que lo hablaba, pero él era un experto en la mentira y cuanto más intentaba acercarme a él, más palos iba recibiendo. Y así fue y hasta que un día dije ¡basta! y porque 40 años después, el tío mentía más que antes.

Mi hermana era como era y no era un ser especial. Tenía un hijo que durante un tiempo fue mi sobrino preferido, pero  eso sólo duró un tiempo y hasta que el llegó a su adolescencia o puede que un poco más. Pero como decía Jack el estrangulador, vayamos por partes. Y primero tendré que despachar a mi hermana y después, iremos a por el siguiente. Mi hermana era una tía difícil y era muy seca y retorcida y era de mente perversa y ahora que estoy escribiendo sobre ella, me estoy preguntando ¿si realmente tenía algo positivo?. Me cuesta sacar algo positivo de ella y puede que hubiera a lo largo de su vida, algo de cariño hacia mí y puede que lo hubiera pero me cuesta un huevo y la yema del otro,  recordar uno de esos días. Ella tenía una lucha intensa entre tener dinero y el parecer que no lo tenía. Ella tenía pasta, pero como quería disimularlo, pues había que hacer como si no la tuviera. Y yo nunca entendí ese tema en concreto y porque si hubiera sido yo y tuviera esa pasta, pues diría a todo el mundo ¡mirad la pasta que tengo! y si alguien tuviera envidia pues le diría ¡A mamarla!.

Y bueno y ahora vamos al tema de mi sobrinito. Mi sobrinito fue un niño consentido y mimado hasta la médula. Siempre con pasta y en abundancia. A los 12 años salía con sus padres  e iban a comidas que celebraban sus padres con sus amigos. Por tanto cuando se acababa esa comida, venía con sus padres de vuelta a casa y en coche mi hermana tenía la especialidad de ir despellejando y de uno en uno, a los que parecían ser sus amigos. Mi sobrinito y como ya dije antes, iba en el mismo coche y pronto se acostumbró a ver como sobre todo su madre iba despellejando amigos (aunque su padre también cooperaba un poco) y esa fue una de sus mejores lecciones que ha tenido a lo largo de su vida. Y el título de la película podía ser "como despellejar mejor a sus amigos". Por tanto en su tierna infancia ya había aprendido como ser un cabrón redomado y un pavo sin escrúpulos. Claro que a todo esto, cuando llegaban a la comida con sus amigos, todo eran sonrisas, risas y mis amigos son unos tíos fabulosos. El cinismo y el engaño eran dos de sus premisas. Pues con todos estos antecedentes ¿como podía salir mi sobrinito?, pues queda muy claro como podía salir y así fue y nada ha fallado en esa predicción. Gilipollas, es poco decir. Imbécil, tiene mucho. De pijito adinerado, tiene más y de mala persona, tiene el resto. No hay por donde coger a ese niñato de mierda. Maldita sea la hora en que lo quise tanto. Pero como llevamos largo tiempo sin hablarnos y porque un día dejó de hablarme él y porque a su vez me negó el saludo, pues tengo que decir que he pasado ese duelo y una vez pasado éste asunto, espero no saber más de él.















No hay comentarios:

Publicar un comentario

ESPERANZA E ILUSIÓN

  Y mira que me dieron la tabarra con el puto tema de mi infancia. Me la dieron, me la exigieron, me presionaron de forma que no me darían e...