Hoy en el coche venía escuchando la radio, en el coche siempre la llevo encendida y hasta hace unos días escuchaba un canal de música rockera pero llevaba unos días saturado y por tantas canciones repetidas y hasta la extenuación. Tan harto estaba que sin más cambié de canal y para ver si así me desaturaba un poco y sin darme cuenta caí en un canal deportivo, cosa que nunca hago, pero debía ser que en aquél estaba como si todo me diera igual . A mí los canales deportivos ni me van, ni me vienen y en general paso de ellos, pero debe ser que ese día me picó la curiosidad, aunque claro, sigo sin saber porqué. Total que hoy iba escuchando la radio como el que no quiero la cosa y hablablan dos tipas de no se qué y hasta que me picó la mosca y presté atención. Una entrevistaba a la otra y la otra empezó a soltar un rollo patatero basado en el positivismo como método de superación y aquello era una tortura hecha a base de palabras demasiado dulces, empalagosas, y pringosas y venga a insistir en que todos tenemos el lado bueno y que en nuestras manos y bajo nuestra propiedad, somos los eternos y perennes poseedores de ese lado tan positivo, que será siempre parte de nuestra mejor versión y que sólo hay que saber extraerlo y hecho esto, habrá que aplicarlo automáticamente y sin pensárselo dos veces. Y eso es lo que más molesta del tema del positivismo, que todo lo malo y todo lo imperfecto, lo convierten automáticamente en lo más positivo del mundo mundial y como si llevaran internamente una fábrica de producir pensamientos positivos y de anular los negativos. Lo que más me molesta del positivismo es que por ejemplo, ahora y últimamente, tiendo a ser más positivo que negativo, pero coño me he pasado 13 o 14 años escribiendo como un loco y replanteánme todo y venga a darle vueltas a todo y ahora hago balance y pienso que antes era más negativista que ahora y esto lo veo y lo puedo ver tan claramente porque previamente me he pasado 13 o 14 años comiéndome el coco y a una media de unas 18 horas al día. Hay todo un trabajo previo que tengo y debo reconocer que ha estado conmigo. Y no es como llegar a un sitio y en plan automático te conviertes en el rey de la fiesta. y que es la misma o muy parecida a la que venden estos señores.
Y ¿porque me preocupa tanto esto?. Y esa pregunta está muy bien que me la haga y porque a veces pienso que tengo envidia ajena y por eso al positivista lo odio tanto. Aunque ahora mismo, lo odio mucho menos que antes. Es de suponer que como pasa en todo, yo odio su planteamiento más extremista y en donde los veo como miembros de una secta que sólo tienen la idea de ser positivos y por encima del bien y del mal y siempre la tendrán y pase lo que pase. Y si alguien mete una hostia a un miembro de esta secta y por la razón que sea y tú piensas cual sería tu respuesta y tu respuesta sería subirse a su chepa y casi matarlo a base de hostias (y he dicho, casi), pero el menda de esta secta le preguntaría porque lo has hecho y cuales fueron tus motivos y sin más, mostraría empatía hacia ese agresor y entonces los dos acabarían comiéndose mutuamente la boca a besos o comiéndose sus partes mutuamente. Y éste gran salto en el vacío, me desquicia. Te meten una hostia y vas tú y le das las gracias y perdóname a mí por haberme dejado que me dieras una hostia. Y esto es positivismo extremo. Por estos lares, tenemos como ejemplo a la religión con sus putas normas morales y que de tan extremas y bondadosas que son, crean demasiados cortocircuitos mentales y hay algunos de esos señores practicantes que tanto se creen el tema de la bondad, que su vez salen por la tangente y al mismo tiempo hacen como si se creyeran ésta película tan positiva y tan bondadosa, que al mismo tiempo, van abusando y violando niños.
Y esa inquina que tengo hacia el positivismo viene de muy lejos. Y eran tiempos en que me arrastraba por el lodo, estaba rendido y hundido en el fango y cuando te encontrabas (por casualidad, siempre) con un miembro de ésta secta, va y te decía y te lo decía en plan amigo, tendrás que sacar fuerzas de flaqueza y tienes que pensar que la vida es bella y yo claro, intentaba pensar que la vida es bella, pero en ese estado tan deprimente y en el que no podía levantar ni la cabeza, como podría pensar en positivo y sentir que la vida es bella y como al final y como me era imposible imaginarme aquello, me volvía a hundir más que antes o más de lo que ya estaba previamente. Les debo muchos momentos malos y peores a estos descerebrados y todos esos momentos se añaden a otros y eso pasa a ser una bola de nieve que crece y que crece a medida que desciende.

No hay comentarios:
Publicar un comentario