"MAÑANA SERÁ OTRO DÍA"

 

Entiendo que pienses que tienes toda la razón del mundo y que así lo expongas y que así la propagues  por tus interiores. Entiendo que seas como eres y lo entiendo tanto, que yo me sumaría a tu causa, pero en ese como eres, hay demasiadas cosas confusas y a lo mejor también pasa, que nadie te las dijo a la cara. Tampoco voy yo a ser ese abanderado que vaya a la cabeza de todo esto que estoy diciendo. Yo cuando te escribí, lo hice honestamente y mi intención era ser lo más sincero que podía ser en éste momento. Tú primer escrito, ya la ví como demasiado frío y en todo momento estuviste manteniendo una distancia prudente (cosa lógica, dado el largo tiempo que había pasado) y el segundo escrito ya fue la guinda del pastel y porque aumentaste la distancia y el lenguaje era como bastante más aséptico y de nuevo, todo se quedaría aplazado a un posible encuentro en un cara a cara. Claro que esos encuentros pueden resultar demasiados peligrosos, cuando previamente falta entusiasmo y ese cariño que previamente nos teníamos. Quedar ¿para qué?. Para rememorar recuerdos y eso me decías y como si los recuerdos fueran sacados de una puta chistera y con esa falta de ganas y con esa puta desidia poco disimulada. Creo que ésta vez me lo estás dejando muy claro y yo que otras veces,  fuí el que se equivoquó más veces y por tanto fuí el máximo responsable de alguno de nuestros fracasos. En realidad tengo que decir, que no sé porque te estaba buscando tanto, pero bueno cada uno es muy libre de sentir como realmente lo siente, pero ya sabes como son los sentimientos de caprichosos. Y yo y sinceramente tenía clavada ésta espina siempre pendiente.  Y me ha dolido y mucho y porque me hubiera gustado recuperar aquella vieja amistad y de la que en tantas ocasiones me he acordado ( pero muchas más de las que piensas). Hay cosas que se dicen directamente a la cara y eso me gusta mucho y hay otras en que no se dice nada pero como sé leer en los labios, sé perfectamente de que pie cojeas y menos mal que no quise entrar en esa especie de cita peligrosa, que estaba condenada al fracaso más estrepitoso. Me escribes y casi no me dices nada. Me escribes de nuevo y sigues sin decirme nada y todo se podía resumir en quedar en una cita  y para revivir esos viejos recuerdos

 Yo entiendo que tú veas así las cosas. Pero entiéndeme a mí y si después de más de 20 años, me escribes de esa  forma tan aséptica y tan poco entusiasta y habiendo pasado 3 o 4 semanas desde mi último escrito y demostrando de nuevo unas ganas que te cagas, pues pasa que a mí se me bajó el suflé y esas ganas de querer se les fue acabando las pilas. Desde luego, yo no voy mendigando nada y el cariño que tengo hacia tí lo tengo guardado en mi alma, pero por otro lado me sale el orgullo a flote y el orgullo pesa y pesa mucho. Pues ya está y visto lo visto, me reafirmo una vez más en lo que estoy diciendo y sintiendo. Ahora recuerdo que me decías que te sorprendía que mientras estábamos tan lejos el uno del otro, que tuviera ese tipo de sentimientos tan grandes o tan intensos hacia tu persona. Y eso también llamó mi atención y porque claramente no estábamos al mismo nivel. Tú mantuviste claramente esa distancia prudente, pero también demasiado fría y eso sí que enfrió mis sentimientos hacia tí. Y es que si tú mantenías esa distancia tan fría y tan eclética, yo pensé que por mi parte, aumentaría más esa distancia. En fin que no soy ningún pringado necesitado de limosnas de cariño. Para mí el cariño es claro o no lo es y es sncero o no lo es.

No me gusta jugar en la cuerda floja y menos hacerlo en el tema de los sentimientos. Yo ahora y a éstas alturas de la vida, necesito que las cosas sean muy claras y muy transparentes. Prefiero que el cariño que he tenido hacia tí, lo mantenga guardado como un cariño como uno de los mejores  que tengo guardados dentro de mi vieja memoria. Yo te he buscado y te he buscado como un loco y ciertamente te escribí varias veces, pero ya no tenías esa dirección de correo y por internet no conseguí demasiados datos y para que me útiles fueran para poder llegar hasta tí. Y esperé y seguí esperando y al mismo tiempo, me fueron aumentando las ganas de verte y de saber de tí. Al fin hubo un día que se encendió la luz y se me ocurrió esa forma de contactar contigo y que al final, funcionó. Aunque hay que decirlo todo, yo me esperaba otra respuesto por tu parte, una respuesta con más ganas, más entusiasta, más verdadera, más auténtica y no tan aséptica y tan fría. Y eso no es un reproche de nada y porque en asuntos como éste hay lo que hay y no se puede pedir más. Y la culpa la tengo yo y por ser tan gilipollas y tan pringado. No pasa nada, tengo callo y un alma que no cabe dentro  y entonces ya concluyo y cierro capítulo y creo que nos veremos en el infierno. No me llamaré Bruno y porque me estoy cansando de llamarme así. Pero llamé como me llamé, seguiré siendo esa persona que te quiso y que muchas veces se acuerda de tí. Y como decía aquella vieja canción argentina, "No llores por mi Argentina". Y dicho esto, me voy para cama y diré como siempre hago cuando me meto en la cama, "mañana será otro día". Y no te escribí directamente a tí y porque dado el interés que demostraste, no tenía ganas de molestarte una vez más.











No hay comentarios:

Publicar un comentario

ESPERANZA E ILUSIÓN

  Y mira que me dieron la tabarra con el puto tema de mi infancia. Me la dieron, me la exigieron, me presionaron de forma que no me darían e...