Yo sé y lo sé perfectamente que en este mundo si no me juzgan hoy será mañana. Y si mañana no se presenta semejante coyuntura, pues a lo mejor pasa que seré juzgado después de muerto. Claro que si ya estoy muerto mi importa un rábano por lo que me juzguen y su coinsiguiente condena. En ésyta larga y a veces penosa vida he suido juzgado innumerables veces. Yo podría contar unas cuantas, pero tengo que decir que la vida me ha enseñado tanto y tanto, que ahora y en éste preciso momento, no quiero convertirme en un puto coñazo. Ahora voy de divo y entro en un sitio y entiendo que la gente me mire y me siento y me acomodo y siguen todos esos ojos pendientes. Ahora y en realidad, me importa un carajo en como me miren y porque lo hacen o porque dejan de hacerlo. Ahora lo más importante es otra cosa y me importa tener un objetivo prevuamente marcado y si tengo esa objetivo meriodamente claro, pues simplemente entro y paso de todo lo qaue me rodea. Es cultura de la planificación y ante ella, no hay concesiones ni prejuicios y tu labor será seguir andando y hasta que llegues a meta.
Yo, en mis otros tiempos y cuando era el héroe de mis pequeñas pero hermosas películas, yo siempre iba de primero y por eso era el primer actor y a veces hasta era el último y porque precisamente no había más actores en esa película tan primaria y tan egoísta y hasta podía decir, tan ombliguista. Ahora mis propias películas las hago con más actores y porque me sirven de telón de fondo y para que me aplaudan en mis mejores interpretaciones. Simplemente me hice un ser distinto a todos y ya no voy de héroe y porque poco a poco me estoy haciendo viejo. Y ya no tengo cuerpo de tango yni siquiera lo tengo para dormir en una playa y porque lo hice hace ahora como unos 15 años y casi me muero y eso fue lo que me hizo abdicar de esos intentos. Ahora simplemente no duermo en ninguyna playa ni siquiera voy de acampada y cuando en mis triempos lejanos era una actividad que podría catalogar entre las más preferidas. Quizá todo esto me lleve a tomar ciertas conclusiones y una de ellas es que no tengo cuerpo para tangos y la otra es que yo de aquella le metía al tema demasiada materia mágica y ahora, no es que haya dejado la magia de lado, pero ahora soy de los que pienso, que a la magia la llevo integrada io si no y simplemente, no la llevo.
Ahora soy y como decirlo de una forma clara, soy más pragmático pero a la vez me siento más alucinado que nunca. Ahora ya no trabajo como médico y además en mi última transformación me propuse dejar de ser médico. Y ahora mismo estamos en esas y veo un infarto y me digo, ahora que ya no soy médico he dejado de saber y bueno y si el tema no se complica en demasía tampoco me importa demasiado ponerme al lado del enfermo y hasta que la ambulancia venga a por él. Quiero decir, que ahora ya no ejerzo y si puidera borrame del mapa en ese momento lo haría ipso facto. La medicina fue una parte de mi pasado y como ahora mismo soy otro que no sabe de nada médico y bueno ésta es una opción más que puedes tener a lo largo de tu vida. Y como cualquier tema que se presente en tu vida, la medicina es igual de olvidadiza y no hay médico y tal y como es mi propio caso, que sea médico durante toda su puta vida. ahora mismo prefiero sentirme jornalero o jardinero o si me apuras mucho, prefiero sentirme un fuera de juego.

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