Está muy claro
que uno puede equivocarse
y que no debe pasar nada por ello.
Existe el derecho a la equivocación
claro que ese derecho existe
cuando lo que has hecho
ha sido sin mala intención.
Con mala intención
cambia mucho la cosa
y serás condenado por tu perversa intención
y no por el hecho de equivocarse en sí.
Y cuando uno se equivoca
y al minuto
sé da cuenta de su equivación
y vuelve sobre sus pasos
y para de nuevo volver a empezar
hasta puede que nadie se diera cuenta
de que te habías equivocado.
Hasta yo mismo
me he equivocado muchas veces
y no por ello
me corté las venas
o me colgué de un pino
y simplemente me dije
me he equivocado
y tendré que empezar de nuevo desde el principio
y así vuelves a la casilla de salida
y empiezas de nuevo.

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