Y yo podría hablaros de mis antecedentes penales y que todos son debidos a épocas franquistas y cuando yo era un luchador empedernido que luchaba por todo y más. En el año 1.975 y en plena caída del franquismo, a mí y a un camarada que en ese momento estaba conmigo o yo con él, pues todo esto pasó un primero de Octubre y ese día nos detuvieron a los dos. Y me acuerdo de esa fecha perfectamente y porque ese día un grupo nuevo realizó su estreno y ese día se cargó a 5 policías en Madrid, era el GRAPO (Grupo Revolucionario Armado Primero de Octubre) y por eso y no por otra cosa me acuerdo que fue un primero de Octubre. Ese día estábamos en Santiago de Compostela y porque fuímos desde Vigo a matricularnos en la Facultad de Medicina y también para conectar con los nuevos camaradas de Santiago y creo que nuestro contacto se retrasó un poco en el tiempo, que tampoco fue para tanto, pero que sí fue el suficiente, para que cuatro policías que estaban totalmente cabreados y enfurecidos y debido a la matanza de esos 5 policías, que se fijaran en nosotros dos y porque realmente estaban deseando coger a algún pardillo como nosotros se les pusiera a tiro. Y así fue y que hacíamos allí o acaso era porque los estábamos vigilando y como iban envueltos en su propia paranoia, ni nos oyeron y enseguida empezaron a cachearnos y por gajes del destino, nos encontraron ciertos papeles escritos en clave y eso les bastó como prueba para detenernos. Al llegar a comisaría los polis que nos cogieron, enseguida empezaron a decir que éramos del GRAPO y la verdad era que con los cuales no teníamos nada que ver. Se pusieron como 10 o 12 polis haciendo un círculo que no era precisamente mágico y empezó uno a darnos una buena hostia y salías rebotado hacia el siguiente y éste te daba otra hostia, pero una buena hostia y a continuación seguía el otro y así ibas de hostia en hostia y nos hicieron dar varias vueltas. El odio que supuraban era bestial y porque seguían convencidos que éramos unos terroristas sin escrúpulos y cuando les decíamos que no éramos del GRAPO, más hostias nos daban. Y así fue nuestra gloriosa entrada en comisaría. Y el tema en esos momentos, era que le decíamos que no éramos del GRAPO, pero tampoco le decíamos a que partido peretenecíamos y eso nos era muy difícil de justificar. No somos, pero tampoco te digo de que somos.
Y éramos del MCG o sea do Movemento Comunista Galego y eso en aquellos tiempos también estaba muy penado, pero desde luego no tanto como pertenecer a un Grupo terrorista. Y tardaron como un día y medio en darse cuenta de su puta equivocación, pero ya que estabámos allí detenidos, pues querían aprovechar la jugada y para que cantáramos por soleares. No nos dejaban dormir, nos torturaron todo lo que quisieron, nos daban de hostias a todas horas y hasta aburrirse de darlas, nos amenazaban con que nos iban a expulsar de la Universidad y así estuvimos durante tres días (72 horas, era lo legal de aquellas) y tuvimos los dos el honor que no saliera una sóla palabra de nuestra boca. Aguantámos como jabatos. Orgullosos y pletóricos estábamos por no haber cantado. Éramos como dos pavos reales desplegando su hermoso plumaje. Y después fuímos a parar con nuestros huesos a una celda intermedia y porque tenían que decidir que harían con nosotros. Un año antes te hubieran mandado directamente a la cárcel y con una petición de unos cuantos años de condena. Pero en 1975 y con Franco muriéndose, no tenían del todo claro, lo que iban hacer contigo. Y al cabo de dos días nos mandaron a la cárcel pero sin petición de una condena fuerte.
Estuvimos justo un mes en la cárcel y en una cárcel de A Coruña, que ahora creo que ya no existe. Yo recuerdo que desde esa cárcel se podía ver el Faro de la Torre de Hércules, un precioso y hermoso Faro que construyeron los romanos hacía unos 2.000 años y es el Faro más antguo que sigue en funcionamiento y aquello daba leyenda a nuestra entrañable historia. Yo en realidad lo perseguía y escudriñaba desde que sitio se podía ver mejor y porque siempre fuí un amante de la belleza. La estancia en la cárcel ya transcurrió de otra manera y porque los presos políticos como ellos nos llamaban, podíamos convivir juntos y eso suavizaba y mucho, aquella historia que estábamos viviendo. Pero los presos políticos podíamos convivir juntos pero no del todo, es decir, cada partido montaba su propio chiringuito llamado comuna y hecho para dividir la comida que iba llegando desde afuera y compartir libros e historias comunes y reuniones y charlas y como de aquellas cada uno vivía su historia particular y como si fuera la verdadera y la única, pues pasaba que al final, no había ni comuna ni hostias benditas o las que había eran tan pequeñas que no merecía la pena montar ese chiringuito de la comuna. Había comunas de un sólo miembro, pero el menda que pertenecía a esa comuna, no dejaba de decir que era una comuna abierta a los demás. Sería abierta al aire que nos rodeaba. Alli y durante un mes, fue una estancia muy grata y porque de aquellas los presos políticos tenían muchísimo peso y ese peso te convertía en héroe y aunque sólo fuera dentro de tu Partido. Como ya dije, salí al mes y a los dos días de salir, murió Franco. Y eso hubo que celebrarlo y dos días de fiesta contínua y venga a abrir botellas de champán y para brindar por la mala y buena suerte que habíamos tenido. La mala suerte y porque nos habían detenido por culpa de otros y porque nuestro contacto había llegado un poco tarde y aquellos pasmas que se mosquearan con nosotros dos y por la buena suerte de que todo esto ocurría en aquellos tiempos y que nos dejaron libres porque no sabían que hacer con nosotros.

No hay comentarios:
Publicar un comentario